Narra Edward —¿Estás seguro? —pregunté por segunda vez. —Sí señor, ella no me ha dicho nada. Pero si quiere voy a su… —No, está bien. Sí no ha querido acercarse a ti a pesar de habérselo pedido, entonces no hagas nada; solo ve a terminar tus cosas. No quería seguir pensando en cual podía ser el problema de esta mujer y por qué necesitaba ese dinero. ¿Debí preguntarle? No, no es apropiado, eso no es un asunto laboral, no debería involucrarme. Quise ignorar la situación, pero una hora después volví a llamar a mi asistente y le pedí averiguar que pasaba. Al final, todo parece estar relacionado con la escuela de la pequeña, así que le pedí que se hiciera cargo. Dickson, experto para persuadir a otros, logró hablar con la directora de la escuela y esta le manifestó el pequeño inconvenien

