Ingresamos a la sala lleva tomó lugar detrás de mi asiento, todos en la sala sabían su temperamento y sus habilidades no necesitaba nada más que eso para que supieran con que se enfrentaban además de que tratar conmigo en una sala de negocios no era cómo doblar de ropa y zapatos. Sería muy sencillo dejarles el paso libre a estos ancianos para que hagan lo que quieran con el dinero de mi familia y sus inversiones. Hace muchos años atrás cuando una era una niña y estaba en mis primeras reuniones que escuché muchos de los ancianos decir que sí mataron al heredero o si eran lo suficiente listo como para engañarlo en una propuesta de negocios podrían quedarse con toda su fortuna, que ellos el mucho más listo que yo ya que era una mujer y que no les interesaba si la fundadora lo había sido ya que para ellos era simplemente una mujer más del montón.
—qué pensamientos tan poco fértiles ancianos asquerosos— comenté grosera mientras salía de mi escondite que se encontraba detrás de una puerta abierta qué guiaba hacia una biblioteca— no caeré tan fácil y ahora ya sé cómo piensan. Sólo tenía que conocer a mi enemigo para saber sus pensamientos y así poder ganar, lástima que piensen sólo que las mujeres sirven para dar a luz y que son tontas pues en mi opinión personal más tontos son los ancianos engreídos que no son capaces de mantener un dolor de riñón y mucho menos un negocio como para querer robar la fortuna de otros.
Nunca podré olvidar la cara de aquellos ancianos en ese día, no sabían si decirme algo o pedirme perdón por lo que habían dicho y relativamente no quería saber nada de ellos, hoy en día siguen vivos y están en esta sala de reunión pero para nada le he dado atención ni tampoco lo que quieren.
—muy bien comencemos la reunión... Qué tiene que decir la gente al respecto y cuáles son sus opiniones para tener un mejor funcionamiento a futuro.
Pasaron alrededor de 5 horas y mi estómago ya estaba durmiendo de hambre, además estas personas no decían nada productivo para la empresa, todo lo que decían era para beneficiar a sus empresas y muy poco a la nuestra. No me convenía así que decidí retirarme pues mi estómago lo pedía a gritos en mi temperamento ya no quería escuchar más estupideces.
— tomar una decisión y se las haré saber en cuanto pueda, estén seguro que llegara lo más pronto posible así que si quieren seguir discutiendo sobre lo que para usted es importante pues los dejo hacerlo ya que tengo más compromisos que dirigir— agaché mi cabeza en señal de despedida y agradecimiento dando media vuelta para dirigirme hacia la puerta.
—¡No! Esperé por favor tenemos muchas propuestas más para entregar.
—ninguna me servirá así que ya abandoné su ideas mediocres nuestra empresa no busca mantenerlos ustedes, busca surgir para ser mejor cada día y ofrecer los mejores servicios a nuestros clientes así que con permiso debo retirarme— Eva se adelantó le abrió la puerta para que saliera pero para mí suerte me choqué contra alguien— ¡ouch! Eso dolió— me la mente mientras sobaba mi nariz.
—disculpe señorita no fue mi intención hacer el papel de árbol— dijo que chico con una voz ronca y sexy que cualquier mujer derretiría.
—¿Señorita se encuentra bien? — gritó Eva preguntando angustiada de que no me hubiese reventado la nariz ya que siempre fue muy delicada de esa zona— discúlpeme no me voy a abrir la puerta tan de golpe, no tenía ni la más remota idea de que había alguien detrás de ella.
—descuida, no fue tu error, simplemente fue una coincidencia.
—una hermosa coincidencia diría yo— soltó una risita aquel chico— ¿Tú eres la heredera del grupo Moon? Es mucho más hermosa en persona que por fotos y hablando de fotos te acabo de ver dándole tu helado a una niña.
—tus coqueteos versos o piropos cómo bien le dicen pero escúchame muchos otros y créeme que no han terminado nada bien ¿Vez a la chica que está mi derecha? Bueno, ella la rotonda nariz a más de uno que ha venido con esos piropos inútiles.
—¡Oh, lo siento!— añadió nervioso el chico— permíteme presentarme por favor que estoy siendo muy grosero.
—¡No me digas! ¿En serio?— comente en tono de sarcasmo— no se nota sobre todo por el golpe que recibí de ti cuando apenas nos conocemos hoy.
Aquel chico se puso de mí colores no sabía si tenía su tono de piel blanco, amarillo, azul, morado o el marrón era su color original.
—lo digo en serio no fue mi intención hacerte dar un golpe contra mi...
Eva puso su cara de malicia y decidió métele un poco de miedo, ella siempre fue mala pero no tanto como para matar a una persona esos casos siempre me han dejado a mí.
—¡Ey!, ¿No deberías a caso de tener más cuidado con lo que haces? Una disculpa no arregla todo y si las disculpas arreglaran todo en este mundo no existieran los policías para brindar paz la comunidad o en este caso guardaespaldas para brindar Paz a su jefe.
—si comprendo perfectamente lo que me estás diciendo pero no fue mi intención haberla golpeado, por eso mismo me disculpo y realmente no quería hacerlo.
—bueno Eva creo que es suficiente... Al parecer este chico va muy en serio con lo que está diciendo y creo que es cierto que no quería golpearme aunque está más que claro.
—¡Muy bien, muy bien! Ya dejaré molestarlo— dijo agitando sus manos.
Ese chico me pareció conocido a lo mejor y lo habría visto en el jardín de niños pero no era común ver un chico tan joven en este sitio la mente siempre habían puros ancianos molestos que tratan de robar tu dinero aunque puede que hayan cambiado su estrategia y esta vez ya no fueran anciano sino chicos lindos y jóvenes, en este mundo tenemos que esperar de todo y de parte de todos.
—¿De dónde eres tú? —pregunte imponente— me parece conocido pero no creo que seas uno de estos ancianos que vienen a robar el dinero de los demás.
—no, no. Para nada vengo a robar tu dinero sólo quería saludar a mi abuelo Mike ya que tenía mucho tiempo sin verlo y prácticamente fue por él que logre salir adelante con mi negocio, mi esposa para ese entonces estaba un poco apretada ingresos y yo despilfarra el dinero de mi herencia cuando mis padres murieron. No me preguntes cómo pasó una herencia directamente hacia mí pero si puedo decirte que mi abuelo ayudó mucho en eso ya que él sabía que estaba en aprietos y al parecer mi esposa está embarazada. Hoy en día tenemos una niña y nunca le hacemos de nada, cuando estaba mucho más joven pensaba que el dinero sólo servía para tirarlo en mujeres y gastos innecesarios pero entendí que tu familia siempre es primero antes que todo lo que quieras hacer para gastar más de lo necesario.
—vaya ya entiendo por qué opinas de esa manera tan diferente.
La risa de ese chico se escuchó por toda la sala y después de haberme dicho todo aquello entablamos de ahí en adelante una muy linda conversación en dónde me entretenía más que jugando majong.