Nada como una buena taza de café para bajar los nervios que tanto te arrullan... Aunque mucha veces el café me provoco migraña jamás deje de tomarlo por ti. No me arrepiento de nada ni lo haré...
Eva fue para mí luego qué muchas personas a mi alrededor jamás fueron: honestos, sinceros, humildes, agradables y sobre todo muy responsables. No me gustó la gente irresponsable que podía hacer con los demás lo que se le viniera en gana. Pero, todo en la vida cambia y todo crece para ser diferente y más bello que su vez anterior... Así somos todos, unos cerdos de mierda que quieren verse feliz pero jamás a los demás. Únicamente a ellos ya que no es lo que esperan y me refiero a ver a alguien feliz ya que ellos no lo son.
Has odio el dicho que dice: a nadie le gusta ver ojos bonitos en cara ajena.
Un dicho muy importante pero sin mucho valor por la gente... solo espero que la gente comience a. Ver.lo que se pierde y ser alguien importante para mucha gente más a parte de ti mismo.
¿Y vez bien verlo solo para ti? No lo creo pero aún así todos somos especiales en algún sentido dónde encontramos quien nos haga ser tan especiales contigo mismo como con el.
—eso fue muy tierno Sol— dijo Eva mientras me regala una sonrisa— siempre fuiste así... Tan linda y tan dulce como un postre frío.
—no se te ocurre hacerme sonrojar sabes muy bien que color rojo no queda bien en mis mejillas.
—no era esa la intención perra simplemente quería ser amable pero es mejor darte con un bate de púas ya que eres cómo los glaciares de hielo.
Carcajee.
—bueno que te puedo decir soy fría y seca.
—siempre fuiste así ¿Lo recuerdas?
—si... Qué tiempos tan extraños
—aunque me toquen la época de antes era más explosiva que ahora, en esta época eres como un tierno gatito cuando saca su uñas para reclamar su comida.
—supongo que mi crecimiento fue atrás hacia adelante— giré para tomar el cruce hacia el otro lado y así en menos de una cuadra poder llegar a nuestro destino— antes podía luchar por lo que fuera correcto pero ahora pienso demasiado qué momento lo voy a hacer ya que muchas cosas han cambiado y no es igual a como era cuando aún era una niña.
—relativamente cierto secreto para nadie que has perdido tu don— volvió su vista hacia la mirada del chico que se encontraba en el auto de al lado— aunque admiro que aún sigas pudiendo dar la cara por personas inocentes, debiste haber sido abogado mejor en vez de líder de una familia rica ¿No te parece?
—sí, definitivamente me voy a decir que hago mejor la carrera de abogado que la de líder de una familia no sólo rica sino también muy prestigiosa— sonreír.
—se nota tu humildad... Desbordas humildad— comentó Eva sarcástica.
—ya lo sé— rei.
Al fin habíamos llegado a nuestro destino, entonces me puse estacionar el auto en un lugar cómodo donde pudiese salir sin ninguna clase de problemas ni inconvenientes con algún rico tonto que se creyera el rey del mundo y más aún del estacionamiento. Pues fijarme que el auto al lado era un Mercedes de un color azul muy bonito y aunque me parecía un tanto conocido decidí ni siquiera fijarme en los detalles pues ya más o menos me da una idea de quién era. Si, así es, uno de mis prometidos tenía uno de esos autos y era bastante egocéntrico, manipulador y egoísta. Tuvimos una cita y fue suficiente para darme cuenta de lo idiota que era, no tenía idea de cómo el mundo tiene personas tan irritantes a tal punto de casi querer le clavan un cuchillo en la nuca y acabar con su sufrimiento en esta tierra.
—seguro que piensas en tu ex— comentó Eva casi leyendo mi mente— ese hombre voy está también tiene un auto es estilo ¿Verdad?
(...)
—sí, realmente todos mis ex lograron sacar muy rápido mi paciencia a su límite— suspiré— ninguna valió la pena al parecer todos los hombres ricos son igual de idiotas— gruñi tomando camino hacia la puerta que dirigía hacia Lázaro en dónde se encontraba tanta gente reunían para establecer la reunión— bueno y ahora momento de retirarnos a trabajar, por favor Eva ¿Pues estar pendiente de que todo esté en orden?
—¡Por supuesto que sí jefa!— levantó su mano saludando al estilo militar.
—gracias después de esto necesitaré tu ayuda.
—¡Lo sé!
Una vez tomé a Eva como parte de mi familia le enseñe todo lo que sabían cuestión de combate ya que ella no quería quedarse solamente viendo como la mantenía, para mí no era una molestia diría que más bien era un halago y me sentía muy feliz de poder la proteger pero como bien sabemos la mayoría de las mujeres queremos sentirnos útiles en algo y aunque somos buenas en muchas cosas por no decir la mayoría necesitamos ser buenas en algo en específico mucho más de lo que ya somos. Después de un tiempo descubrí que Eva tenía ciertas habilidades para el combate, mira dirigía mucho más en defensa personal por lo tanto decidí hacerla mi guardaespaldas y también entendí entre aquellos entrenamientos que un golpe tuyo no le hace nada de ella porque su fuerza voluntad La levanta cómo los leones se levantan y mantienen firmes ante su reino para proteger a sus animales y su zona, Eva era como un león y si tu golpe no le hacía nada el de ella sí podría hacerte mucho daño.
Después de mucho tiempo entrenamiento durante años se volvió la mejor y derrotó mucho de mi guardaespaldas siendo la más apta para mí, luego mi familia decidió que ella no sólo sería quién protegería la vida de la heredera actual sino que sería la encargada de dar un hijo lo suficientemente fuerte igual que ella para proteger mi siguiente heredero, ella aceptó encantada pues había que todo llegará a su tiempo y que su miedo por enamorarse era más fuerte qué darles un ser apto para proteger a mi hijo. A partir de ese momento confía en ella mi vida y sabía que podía cruzar en una cuerda floja con los ojos cerrados siempre y cuando ella estuviese cerca de mí para protegerme justo de la misma forma en que yo la protegía ella cuando apenas era una niña.