Entró una enfermera a quitarme el suero. Me ayudó a levantarme y a vestirme para que pudiera irme. Me llevaron hasta la puerta en una silla de ruedas a pesar de mis reclamos y al llegar a la puerta, estaba Joel esperándonos con nuestro medio de transporte. Subí de nuevo sobre una especie de futón que amortiguaba el movimiento del auto. Roy subió atrás conmigo, Joel adelante y nos dirigimos al hotel. —Espero que no te moleste, Ar —dijo Joel —Pero Roy y yo pensamos que era mejor usar una sola habitación en el hotel. —¿Y eso por? —Bueno, no hagas drama —dijo Roy —No pienso dejarte sola, además, así podrías quedarte algún día conmigo y no desperdiciarás una noche de hotel. —Pero Joel también necesita privacidad, no puedo invadirlo de esa manera. —No, no, yo no sirvo de excusa, sabes que

