6 MIS CHICAS.

3883 Palabras
-      ¡Feliz cumpleaños a ti!, ¡feliz cumpleaños a ti!, ¡feliz cumpleaños querida Sahabanna! – pausa - ¡feliz cumpleaños a ti! – cantamos todos audisonos. -      ¡Gracias, gracias, gracias! –dice saltando. -      Pide tu deseo – dice Kary. -      Bien – dice Sahabanna cerrando los ojos y luego soplando a las velas. Todos aplaudimos y nos acercamos a darle nuestro abrazo y beso, repartimos el pastel entre los 8 del grupo. -      ¿Qué planeas para celebrar? – pregunta Kary. -      No lo sé – dice alzando sus hombros – tenía planeado ir a una discoteca. -      Pero aun no tienes tu identificación oficial – dijo Roxanna. -      Tardaras 3 meses en tenerla – dijo Martha. -      Eso lo podemos solucionar – dijo Uva llevándose un bocado de pastel a la boca. -      No haremos una falsa – dijo Kary. -      Claro que no – bufo Uva – si quieres ir a celebrar tu cumple a una discoteca yo soy la solución – dice tomando un sorbo de soda - ¿Pregúntenle a Iris si no? – dice alzando sus hombros. Todas mis amigas se voltearon a verme, con cara de asombro y diciendo que me porte mal. -      No me vean así – dije escondiéndome en mi pastel – soy mayor de edad. -      Si quieren ir, yo las puedo llevar – dijo Uva – pueden entrar sin que les pidan su identificación – dijo aun comiendo el pastel – solo si quieren, no las voy a llevar a la fuerza. -      Solo piénselo – dije – ya son grandecitas, tampoco es para que las emborrachemos y las dejemos ahí a su suerte. -      Lo pensaremos – dijo Martha. -      Yo si voy – dijo Kary – yo ya tengo mi identificación. -      Yo también voy – dijo Sahabanna – sonriendo – les parece este sábado. -      ¿Estas, segura? – dijo Becca. -      Ni que fuera para tanto, solo vamos a bailar y a divertirnos – dijo Francia – nadie nos va a obligar a tomar de más o a drogarnos. -      Solo piénsenlo chicas – dije – Uva y yo las cuidaremos – sonreí – no somos mucho de embriagarnos – señale – de echo a mí nunca me gusta tomar de más. -      Lo pensaremos – respondió Becca rápidamente y enojada. La semana paso muy rápido, nos pusimos de acuerdo para encontrarnos en el departamento de Kary, Sahabanna y Francia se apuntaron, las otras chicas no nos dijeron nada, pero aun así les volvimos a repetir si querían venir nos llamaran o mandaran sms. -      ¡Me voy! – exclame llamando la atención de todos. -      ¿A dónde vas con esa maleta? – pregunto mi hermana. -      Me voy a quedar en el depa de Kary – sonreí – vamos a festejar el cumple de Sahabanna. -      Te comportas, por favor – dijo con una cara de picara. Salí de la casa con rumbo a casa de mi profesora para que me diera rai para llegar a casa de Mau, ya que tengo que ir a darle tutorías a sus hermanos. Luego de 30 minutos de camino hemos llegado, me bajo del carro, agradezco y camino hacia la casa de Mau, toco el timbre y entro entre las enormes rejas de la casa gigantesca, visualizo el carro de Mau, pero hay otros 2 estacionados, de seguro tienen visitas; camino para llegar a la puerta donde el hombre de la otra vez me está esperando en ella. -      ¡Buenos días señorita Iris! – dijo el señor – la estaban esperando. -      Gracias, buen día también para usted – sonreí. -      Sígame por favor – dice mientras camina delante mío y con dirección al jardín trasero, rumbo a la mesa donde la vez anterior los encontré desayunando – Señor y Señora Navor – llama para que le pongan atención - la señorita Iris llego – me señala, -      ¡Iris, llegaste! – grito Ashley, levantándose de su silla y lanzándose a mí, tirándome al piso. -      ¡Auch! – grité al sentir que lastimo mi herida con su abrazo - ¡auch! – dije alejándome de ella y sobando mi herida con los ojos cerrados. -      ¡Ashley! – se escuchó la voz de Mau - ¿Por qué no te fijas? – dijo muy enojado - ¿Te duele mucho? – pregunto tomando mi brazo. -      ¡Perdon! – dijo Ashley – no fue mi intención – dijo muy apenada. -      ¿Te encuentras bien? – dijo la mama de Ashley. -      Si – dije con un grito ahogado – solo…solo necesito una pastilla – dije mientras intento levantarme con la ayuda de Mau. -      Vamos – dice Mau – te llevare arriba para revisar la herida – dice, -      De verdad lo siento Iris – dice Ashley muy apenada. -      Tranquila – dije mientras caminaba rumbo al segundo piso – no fue tu culpa. -      ¿No estas, enojada conmigo? – dijo preocupada. -      Está bien Ash, se me pasara. Caminamos rumbo a la recamara de Mau, es enorme lo doble o triple que la mía, una cama King Zise, con sabanas negras, la cual está pegada al gran ventanal la cual deja una hermosa vista al jardín, enfrente de esta esta una pantalla plana enorme, hay un juego de audio, un Xbox, un Play Station y un DVD; muchas fotos pegadas en su pared, también un escritorio grande. Mau empezó a quitar la venda de mi brazo, sus ojos se hicieron como los de un sapo, brillaron mucho, una lagrima estuvo a punto de salir de sus ojos. -      ¡Por Dios! – exclamo Ashley - ¿Qué te sucedió? -       Ashley, ve por el botiquín a la cocina – demando Mau al ver que salía de mi herida pus y un poco de sangre. Ashley salió de la recamara para ir por el botiquín, Mau se levantó de la cama y cerró la puerta con llave, para luego sentarse junto a mí. -      ¿Quién te hizo esto? – señalo con su dedo mi brazo - ¿Quién te lastimo? – volvió a preguntar con voz gruesa. Agache mi cara por vergüenza, por pena, como le diría a mi cruhs que yo misma me dañe para llamar la atención de un idiota, para pedir a gritos que alguien me diera amor incondicional. -      Iris… ¿Quién te lastimo? – pregunto muy enojado. -      Y…y…yo – dije con lágrimas en los ojos y con la cabeza aun agachada. -      ¿Por qué? – pregunto muy molesto - ¿Por un chico? -      Si – suspire pesadamente. -      No tienes por qué lastimarte por un hombre – dijo tomando mi rostro con sus manos – nadie vale más que tu – pauso – no quiero que te acerques a esa desagradable persona… ¿Entiendes? – yo solo asentí – Vales mucho para que te lastimes por alguien que no vale la pena – suspiro y me dio un beso en la frente – si me entero que vuelves a flagelarte por culpa de alguien…juro que no te perdonare, ¿Entendiste? – volví a asentir. -      ¡Mau, ábreme la puerta! – esa fue Ash, quien tocaba del otro lado de la puerta. Mau se levantó de la cama limpiándose las lágrimas, abrió y camino hacia el baño. -      ¿Puedes pasarme mi maleta? – le hable a Ash. -      Claro, oye ¿Qué tanto traes aquí? – pauso – parece que traes piedras. -      Yo…voy a ir a una fiesta con unos amigos – dije mientras trataba de abrir el cierre de esta – ayer fue el cumpleaños de una amiga – pausé – y vamos a ir a un…a una discoteca – dije un poco nerviosa. -      ¿Puedo ir con ustedes? – pregunto. -      ¡No! – contesto Mau – eres menor de edad – dijo mientras se sentaba a un lado de mi – ellos son mayores de edad, aunque tú no deberías ir- me señalo. -      ¿Por favor Mau, déjame ir? – suplico su hermana – ellos son muy populares, todo el cole quiere estar en su círculo social – hizo cara de puchero – a pesar de que todas son mujeres y solo un hombre – se acostó en la cama – todo el cole les tiene admiración y miedo – rio – después de la Kermes no dejan de hablar sobre lo sucedido con el hermano de Aneka, ¿no sé cómo aguantaste 20 minutos besando a su hermano? Demonios, tenía que abrir la bocota, ahora que hago, esto está mal, muy mal. *Tranquila, solo dile que lo hiciste para vender los besos, además tu no tenías la culpa* *Tienes razón, no lo hice todo por gusto, gracias Pepe Grillo* -      Solo lo hice para recaudar más fondos – dije un poco apenada y tomándome las pastillas. -      No importa porque lo hayas hecho, lo hiciste con muchas agallas – suspira Ashley – por eso quiero estar en tu círculo de amigos – sonrió. -      Ya está – dijo Mau muy molesto y levantando la venda sucia – Ashley pídele a Richard que le prepare un desayuno a Iris – demando muy serio. Ashley salió como rayo de la habitación, en cuanto se perdió en mi campo de visión, camine hacia el baño en donde entro Mau, lavándose las manos. -      ¿Estás enojado conmigo? – pregunte haciendo pucheros. Suspiro llevándose las manos a su cabello – Demonios Iris, estoy celoso – volvió a suspirar – no soy tu novio, pero…no quiero que nadie te toque, a menos que sea yo – me volteo a ver – maldición – bufo - ¿Qué me has hecho Iris? – se acercó a mí - ¿Qué has hecho que no pueda dejar de pensar en ti? – dijo mientras se acercó a mí, tomando mi rostro entre sus manos – “TE DESEO IRIS” – dijo cerca de mis labios. Luego de sus palabras me perdí, porque me inundé en su beso apasionado, bueno fueron como tres besos en realidad; tuve que separarme de él porque Ashley vino por mí para llevarme a desayunar; después nos sentamos a las tutorías, aunque la verdad, fueron muy rápidas, porque no tenían mucha tarea, ya cuando acabamos antes de comer le mande sms a Uva para que pasara por mí y así irnos al depa de Kary. Cuando llegue a la reja acompañada de Ashley vi cómo se abría para dejar entrar al carro de Mauricio, que para mi sorpresa venía muy bien acompañado de una chica; Uva tomo mi bolso para atravesarlo en su hombro, le presente a Ashley, quien creo quedo flechada, me coloco el casco, arranco la moto y me ayudo a subir, me despedí de Ashley y a lo lejos vi a Mau apretando los puños. La verdad no le di importancia, dijo que me deseaba, pero no que quería que fuera su novia. En cuanto llegamos al depa de Kary, Sahabanna ya estaba ahí, habían pedido pizza, faltaban 4 horas para ir al antro, así que nos tomamos tiempo para descansar y ver una película; nuestra sorpresa fue que antes de las 8 de la noche, Roxanna, Martha, Becca y Francia llegaron. -      Las traje arrastrando – dijo Francia muy sonriente – y si se niegan les dejamos de hablar – amenazo. -      Te odiamos – dijo Becca – espero por su bien que no nos pase nada. -      Nos pase o no, ya estamos aquí – dijo Martha - ¿Dónde está tu baño Kary? – pregunto muy seria – necesito una ducha. -      Arriba segunda recamara – sonrio Kary – Bueno pueden usar todas, para arreglarse. Todas empezamos a subir para ducharnos y arreglarnos, Uva fue el último, ya que el como hombre no se maquilla, ni se tarda horas arreglando. Luego de todo un lio entre las chicas, rizando, planchando el cabello, que si lo recoges, que si suelto, mas sombra, menos delineado, poco labial, estos aretes no, cámbiame en vestido, quiero esas zapatillas y cosas así estamos listas. -      ¡Ahora si voy a presumir a mis chicas! – exclamo Uva. -      ¡Quisieras tener chicas! – esa fue Becca. -      ¿Qué ustedes no son mis amigas? – dice Uva haciendo pucheros – Son mis chicas amigas, las mejores que tengo – dice lanzándonos besos – o ¿yo no soy su chico incondicional? -      Lo eres – dijo Kary seguido de un pellizco con su mejilla. -      Está bien – dijo Becca – si eres nuestro chico – bufo.   Bajamos al estacionamiento donde se encontraba una camioneta Cadillac negra, donde entrabamos todos perfectamente, obvio es de Uva. Al llegar al antro nos bajamos todos y Uva le dio las llaves al ballet parquin, el cual le dio una ficha dorada; caminamos a donde estaba el guardia de seguridad, Uva le enseño una tarjeta dorada, automáticamente nos dejaron pasar, pero no sin antes ponernos unas pulseras de pastico de color dorado con un código barra, solo que con el mismo número. El lugar está repleto de gente, hay una pista de baile adentro y otra afuera, Uva tomo de la mano a Becca y así seguidas todas sin soltarnos, obvio yo quede al último, para que no se perdieran mis inexpertas amigas, llegamos al segundo piso o más bien dicho a la zona VIP, en donde hay sofás muy cómodos y mesas más amplias para poner las bebidas o las cosas. Uva pidió una botella de Tequila y de Buchanas, todas sabíamos tomar, lo bueno es que nadie se pasaba de copas. -      ¡Por nuestra hermosa Sahabanna! – exclamo Uva levantando su vaso. -      ¡Por Sahabanna! – dijimos todas undísonas a la voz de Uva. -      Gracias chicos – dijo Sahabanna – y gracias Uva – le sonrió – ahora vamos a divertimos por favor. Empezamos a bailar al son de la música, desde arriba sin bajar a la pista, todos nos miran muy curiosos. *Tal vez, es porque veneran a Uva* *Porque tiene muchas chicas a su lado* *Exacto, Iris* Veo acercarse hacia nosotros 4 hombres, los visualizo y ya sé quiénes son, los compas de Uva, algo de negocios y yo que sé. “MAFIOSOS” Aunque me cueste admitirlo todas aquí sabemos de los negocios turbios de nuestro buen amigo Uva, no a todas las chicas les gusto acercarse a él, pero en cuanto supieron lo buena persona que es y que nos protege a toda costa de malas personas, lo aceptaron. -      Mi buen amigo Uvaldo – dice un griego de tez clara ojos azules como los de Hércules, con cabello n***o, pero un n***o que brilla, labios gruesos y barba de candado, a y si por si no fuera poco viene vestido todo de n***o, pantalón, camisa con tres botones desabrochados, zapatos y si fuera poco un Rolex dorado en la muñeca de su mano - ¿Qué milagro que nos visitas? – pregunto con su voz de extranjero. -      Una de mis chicas cumplió años – dijo con una sonrisa – insistió en venir – dijo alzando sus hombros. Les hago señales a las chicas para que se acerquen a mí, muy disimuladamente, las llevo un poco lejos de donde están los hombre y Uva. -      Por lo que más quieran – les ruego – no se separen de Uva o de mi – demando – ni intente coquetear con ninguno de los hombres que acaban de llegar. -      ¿Son los malos? – pregunto Martha. -      Si, por favor si es necesario darle un beso a Uva, dénselo – les rogué. -      ¡Guacala, que asco! – dijo Becca. -      Te aseguro que sus besos son mejores que los de Joss y los de tu ex novio. -      Punto a tu favor – dijo Becca rodando los ojos. Una vez dejado en claro el asunto nos acercamos a Uva quien me lanzo una mirada de complicidad al preguntar si les había aclarado a las chicas, a lo cual asentí. -      Te las voy a presentar – dijo Uva mirándolas a todas – ella es Roxanna – señala a mi amiga de tez blanco con cabello n***o, que en realidad su cabello es chino, pero se lo alaciamos, con ojos color miel, que lleva un vestido dorado con tirantes transparentes – ella es Martha – mi amiga  con tez morena de cabello castaño que le llega a los hombros, con ojos cafés oscuros, con un vestido n***o con escote de corazón – ella es Becca – señala a mi amiga morena, con cabello color n***o lacio y ojos color miel, con un vestido plateado con un escote en la espalda – ella es Francia – mi amiga de tez súper blanca con ojos verdes y cabello rojizo, con un vestido rosa con muchos brillos y un escote V - ella es Kary – señalo a mi amiga de ojos verdes, cabello castaño y con pecas, con un vestido anaranjado, con brillos y con una sola manga – ella es Sahabanna la festejada – la toma de un hombro para pegarla a su cuerpo, ella es de tez blanco con ojos azules y cabello más dorado que el de Rampuzel, con un vestido blanco, con tirantes redondos, con un escote de espalda, casi a punto de dejar a la vista sus pechos. -      ¡Muchas felicidades! – exclamo el griego, extendiéndola la mano. Me acerco a Uva de su lado izquierdo, coloco mis manos alrededor del cuello de mi amigo, rozando mi nariz con su mejilla, y dándole una mirada sexy al estúpido griego – Y bueno a Iris ya la conoces – demando mi amigo, tomándome de la cintura. -      ¡Tú lindo diamante! – exclama viéndome muy deseoso – nunca lo sueltas – bufa – muy hermosa como siempre “Iris” – dice muy sexymente, mientras me mira de pies a cabeza, pues traigo un vestido rojo con mangas, con escote V, en la parte de enfrente y en la espalda. -      Chicas ellos son, Calix – señala al hombre que las presento – Egan – señala a otro chico muy parecido a Calix, solo que, con ojos azules, obvio es su hermano – Elian – un chico de piel bronceada, con ojos verdes, sin barba y cabello castaño – y, por último, pero no menos interesante Samuel – un hombre moreno, con cabello n***o, con una nariz finamente respingada y ojos azules. -      Vaya que envidia te tengo hermano - suspiro el tal Calix – pero de la buena – señalo con su dedo – bueno siendo así entonces, la casa invita – sonrió. Dejamos a los hombres hablar de negocios, mientras mis amigas y yo bajamos al baño, al entrar cierro la puerta con seguro. -      Lindo diamante – bufa Becca - ¿Por qué eres un lindo diamante? -      Es un perro, soso que nunca deja de mirarme – bufe - Gracias a Uva, él no me ha tocado ni un solo pelo. -      ¿Son mafiosos? – pregunta Francia. -      Si, son extranjeros de Grecia – dije mientras me arreglaba el labial. -      Y ¿Qué hacen mafiosos en territorio mexicano? – pregunta Roxanna. -      No lo sé – bufe – ni quisiera saber – por eso no pregunto nada de sus negocios. -      ¿Por qué Uva entro en esto del vandalismo? – pregunto Martha. -      No entro al vandalismo – suspiro – el solo se hizo un negocio en carreras de carros, motos ilegales – hago una pausa – a y también en peleas. -      ¿Has ido a esas cosas? – pregunto Kary. -      Una vez – pause – pero eso fue hace años, ya conocía a Uva, era mi compañero de clases en el primer año de la prepa, tenía comunicación con él, pero nunca me menciono nada – pause – un día unos compañeros nos hicieron mención de un lugar de carreras clandestinas, no queríamos ir, pero luego , algo me hizo tener mucha curiosidad, así que fui, vi las carreras, las peleas, y justo cuando nos íbamos a ir – pause – el estúpido de Calix me detuvo – queriéndome obligar a quedarme con el – suspire – si Uva no hubiera legado, creo que yo ya estaría muerta – hice una pausa – Calix se enojó mucho cuando Uva llego a defenderme, pero solo me pudo sacar de sus garras diciendo que yo era su chica – solo así el nunca más se me acerco – suspire –y Uva me prohibió ir de nuevo a ese lugar, aunque claro si voy ya me conocen, me dejan pasar como si nada, a pero eso si tengo que andar trayendo a 2 gorilas atrás de mí. -      ¿Hace cuanto que no vas? – pregunta Roxanna. -      2 años - suspire – hace un año tuve que salirme del cole para ayudar a mi familia con los gastos, Uva se ofreció a ayudarme, pero me negué – suspire - ¿Cómo le iba a poder decir a mi tío, oye tengo un amigo con un negocio clandestino? – bufe. Tantas preguntas en el baño, hicieron secarse mi garganta, así que decidimos ir a la barra a pedir unos tragos; introduje a mis amigas a la pista de baile, entre todas, brincando, cantando y hasta gritando. Gire mi viste a la zona VIP, en donde se encontraba nuestro amigo y los idiotas mafiosos, todos estaban en la baranda viéndonos, incluido el griego Calix, la música cambio a una de reguetón, pero muy cachonda, “CAZAME”, de María Becerra; empecé a moverme muy sexymente provocando que se mordiera sus labios, apretando el barandal con muchas fuerzas, y tomándose de un tiro el vaso de whisky que estaba lleno, no dejaba de verme, su mandíbula estaba tan rosada, que estaba a punto de romperse, Uva solo reía en silencio y negaba su cabeza. -      7 piñas coladas – le pedí al barman, ya que nuestras gargantas estaban muy secas. -       Hola hermosa – hablo Calix - ¿necesitas compañía? – dijo muy cerca de mi oído. *Qué asco, ahora que me ve sola, viene a molestar* *Dalo, por largo, al idiota griego* *Claro que lo hare, Pepe Grillo, pero primero que sufra* -      Si – dijo mordiendo mi labio inferior – pero no creo que tú seas el indicado. -      Te puedo asegurar que soy el indicado – dice mientras me mira de pies a cabeza – no creo que Uva sea el indicado para ti…tiene muchas niñas. -      Eso no es de tu incumbencia – sonreí – no me molesta tener que compartir. -      Pero a mi si –se acerca a mí -  desde ese día, supe que eras para mí – suspira – si no fuera por el niñato ese, estarías mucho mejor – sonrió. -      ¿Con joyas, ropa, viajes y todo lo que quiera? – pregunto mientras me acerco a él. -      Todo lo que quieras – dice posando su mano en mi cabello – te tratare como una reina. -      Déjame pensarlo – suelto mientras me alejo de él, las chicas aparecen y toman cada quien su bebida – nos vemos Calix.
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