—¡Bienvenidos! —, sale mi padre y la abuela junto con el resto de la familia. Edson se acerca, me abraza al igual que lo hace con Emir. Cuando digo que iré a mi habitación porque estoy cansada por el vuelo papá acota —La habitación que tenías ya no será la misma, acabamos de ordenar una de las habitaciones matrimoniales que tiene la mansión Rossetti, ahora que te casaste debes compartirla con tu esposo, y la que tienes te queda muy chica—, se da la vuelta y le hace seña a mi Nana —Llévalos a la nueva habitación, en media hora los espero en el comedor, ya sabes la hora Belly. No hay cansancio en esta casa que valga para compartir la cena con tu familia. Veo a Emir con intenciones de refutar, no obstante, le agarro la mano y asiento. Subimos las gradas y caminamos tras la Nana, dos de los h

