Capítulo 5 ―Nana, me quieren meter a un convento, mis padres me quieren meter a un convento.―dijo muy asustada, por la decisión de sus padres. ―Por eso, no es bueno que escuches lo que están hablando, debes entender mal, sabes bien que tus padres desean lo mejor para ti, así que anda vamos al jardín que tengo algo para ti.―dijo Sandra, muy sonriente. ―¿Qué puede ser eso?―pregunto sin querer dejar la puerta, ya que quería seguir escuchando. ―Bueno acaba de llegar una misiva de un tal señor Rybak, pero cómo prefieres escuchar detrás de la puerta, no me queda más que tirarla a la basura. ―comento enseñándole la pequeña carta que tenía en la mano. ―No, nana mejor dámela que quiero leerla ―dijo solo mirando a su nana, que metía la pequeña carta en la bolsa de su mandil. ―Bien, pero vamos

