Capítulo 4 ―Lo sé madre, lo sé, por eso estoy dispuesto ayudarte en esto, para que ellos paguen lo que hicieron. Ese hombre va a pagar con lágrimas de sangre el hecho que por su culpa mi hermano murió en esa tragedia. ―dijo apretando sus manos empuñándolos por el coraje que sentía y más que nada, la impotencia de saber que Damián Rhodes, no se preocupó por nadie en esa tragedia―. Él no ser un hombre que te diera la cara cuando se le solicitó, solo decidió que debía cerrar aquella mina, sin pensar que los lugareños iban atentar contra él, claro él de todas maneras no perdió nada, pero mi hermano perdió la vida. ―Hijo, mi precioso hijo, fuiste lo único que me quedó después de perder a tu padre y hermano, primero se fue tu hermano en ese baño de sangre por esos diamantes y después tu padre.

