Capitulo 5

1988 Palabras
Scott Aún estoy sorprendido por lo que me dijo mi padre —Debe ser una broma, si eso deber ser, una jodida broma  — digo para mí mismo. Escucho como el timbre de casa suena y veo a mi nana María dirigirse a esta. —Mi niño es el joven David, ha dicho que lo espera en su habitación — me dice mi nana en tono dulce y acercándose a mí. —Gracias nana — le digo dándole un beso en la frente para dirigirme a mi habitación, como quiero yo a esta mujer. —Scott — oigo que me llama, con el ceño fruncido volteo a verla ella pocas veces me llama por mi nombre y sólo lo hace por qué está enojada conmigo o por qué tiene algo serio que decirme. —Scott mi niño ya no te metas en problemas ¿Si? — me dice, me devuelvo dónde está ella y la estrecho en mis brazos. —Está bien nana, ya no lo haré ¿Ok? Lo prometo — me separó de ella y está con los ojos vidriosos. —Escuche lo que dijo tu padre aunque ellos se vayan yo estaré contigo por qué te amo como un hijo — me acaricia la mejilla, mientras una lágrima resbala por la suya. —Gracias nana, yo también te amo y eres como mi segunda madre — le digo secando sus mejillas —Y si mi madre me abandona como que lo va hacer, vas hacer la única, no todo es malo vas a tener un hijo guapo debes sentirte orgullosa de eso — la veo reír y eso es precisamente lo que quiero verla siempre reír. —No digas eso mi niño tu mamá ni tu papá jamás te abandonarían- dice mirándome a los ojos —Y lo de tener un hijo guapo y eso de sentirme orgullosa ya lo veremos — dice siguiendo la corriente, río con ella —Voy a preparar el almuerzo, avísame si el Joven David va quedarse — asiento y ella se despide para dirigirse a la cocina. Entro a mi habitación y veo a David tumbado en mi cama, al escuchar abrir la puerta se levanta. —Hey- me saluda mientras se pone de pie. —Hey ¿Qué haces aquí? — le pregunto frunciendo el ceño. —Uy pero que directo ¿No?, ¿No puedo venir a ver a mi mejor amigo después del show que dio hoy? A la próxima échame y ya — me dice con una mano en su pecho. —Estoy hablando en serio David, no estoy de humor — le digo sentándose en la silla de mi escritorio. —Bien vine a ver con qué te castigaron ahora y poder burlarme — dice encogiéndose de hombros. —Con estos amigos, para que enemigos — le digo viéndolo de reojo, él se encoge de hombros y me mira con una sonrisita. — ¿Entonces qué paso? — me pregunta observándome fijamente, suspiro preparándome para decirle lo que me ha dicho mi padre. —Esta vez la cague y la cague en grande David, mi padre está furioso conmigo- le digo levantándome —Mis padres se irán a Italia — le digo mirándolo, David se para de un salto de la cama y me coge de los hombros. — ¿Qué?, ¿Cómo que se van para Italia?, ¿Tú también irás? No puedes irte, el equipo te necesita, estamos aún partido para llegar a la final de las estatales, no puedes irte y dejarnos — dice desesperado y jalando su pelo. —David..... Yo no iré — digo con la cabeza agachas. —Eso es genial amigo, vas a tener la casa para ti solo, imagínate fiestas, alcohol, chicas y sobre todo sexo mucho sexo — dice feliz y lo último en un tomo pervertido. —David utiliza la cabeza por una vez en tu vida para pensar y no solamente para ponerte el casco- le digo serio- mis padres se irán a Italia, no volverán se irán a vivir allá — le digo con las manos en mi cadera. —Bien que tus padres se vayan al otro lado del mundo es malo y pero que se vayan a vivir es aún más malo — dice poniendo una mano en su barbilla como si estuviera pensando —Pero vamos Scott siempre has querido independizarte de tus padres y ahora tienes la oportunidad y te pones así que bipolar eres amigo — dice señalándome. —No es que sea bipolar, ni tampoco el que mis padres se vayan — le digo, me mira expectante, esperando que continúe —Mi padre cancelo mis tarjetas — escucho un pequeño ¿Qué? De su parte, cuando lo mira está sorprendido. — ¡¡¿Que cancelaron tus que?!! — dice gritando, lo miro molesto mi madre odia que griten y no quiero tener más problemas. —Que cancelaron mis tarjetas, estoy en bancarrota, que soy pobre, que no tengo dinero ¿Quieres que continúe o ya entendiste? — le digo, camina hacia mí y pone una mano en mi hombro. —No creo que tus padres te hagan eso, es más apuesto $500 dólares a que eso no va a pasar — me dice tratando de alentarme. — ¿Cómo sabes que no es cierto? ¿Qué pruebas tienes de ellos? — le pregunto cabizbajo —Ello estaban muy enojados esta vez y más mama creo que esta vez si la decepcioné — él niega. —Scott, no lo sé esa es la verdad, tampoco creo que hayas decepcionado a tu madre, ella te quiere mucho — me dice y veo sinceridad en sus ojos azules —Pero qué tal si no es una treta para que cambies y comiences a pórtate como una persona responsable e incluso madura — me dice y yo lo miro sorprendido. —David tienes razón, debe ser eso una treta para que cambie pero no lo haré, no cambiaré por ellos ni por nadie cambiaré por qué yo decida hacerlo porque es mi decisión — digo con el pecho lleno de orgullo — vaya David sí que me hiciste caso y pensaste así que te invito un trago — le digo, el solo tiene y me golpea en el brazo. Vamos bajando las escaleras cuando me encuentro amistoso Nana subiendo las mismas. —Oh mi niño iba a subir a avisarte que ya está el almuerzo — dice mirándome con cariño. —Lo siento Nana, voy a salir pero volveré pronto y comeré ese almuerzo que debe estar delicioso — le digo dándole un beso en la mejilla. David se sube a su coche y yo al mío, sabemos a qué bar ir así que salimos de mi casa con rumbo al bar. Al llegar unos chicos se nos acercan y se llevan nuestros autos al parking, entrabamos y nos sentamos en las sillas que están en la barra. — ¿Que desean tomar? — nos pregunta el barman. —Yo quiero un vodka — le digo al barman, este mira a David esperando su pedido. —Yo quiero un whisky con hielo por favor — el barman se va a preparar nuestras bebidas. —Oye Scott hay..... Hay algo que aun no entiendo — me dice alzando una ceja, el barman se nos acerca y nos da nuestras bebidas. — ¿Qué no entiendes todavía David? — le pregunto tomando un trago de vodka, el líquido va quemando mi garganta a medida que trago. — ¿Por qué has golpeado así a Paúl? ¿Es por lo que ha dicho de Amber? Acaso ¿Ella te gusta? — al escuchar es última pregunta escupo todo el vodka que acababa de beber. — ¿Que? ¿Cómo crees que me puede gustar esa? — le digo como si fuera la cosa más obvia del mundo. — ¿Por qué no? Amber es linda, inteligente, tiene un toque tierno, es la capitana del equipo de animadoras — me enumera. —Está bien entendí, Amber puede que sea todo lo que dices pero escúchame bien David por qué no lo repetiré más Amber no me gusta en lo absoluto ¿Ok? — le digo para dar el último trago a mi vaso. — ¿Entonces por la defendiste? ¿Por qué golpeaste a Paúl así cuando dijo todo eso de ella? — me pregunta mirándome, yo solo me encogiéndose de hombros. —No lo sé — digo encogiéndose de hombros —Creo que fue por qué aprecio los recuerdos que tengo con ella, recuerda que fue mi mejor amiga y la quise mucho — le digo y —Aun lo hago — pienso viéndolo, pero ella me odia y así debe ser las cosas. —Scott dejaron de ser amigos desde aquel día y eso fue hace 4 años — dice observándome sé que cree que miento, jamas le conté que le hice no es algo de lo que me sienta orgulloso, yo.... solo seguí el consejo de mi padre.  —Lo sé y no sabes cuánto me arrepiento de ese día pero no puedo hacer nada para cambiarlo y me encantaría que fuéramos como antes pero no se puede la lastime y la lastime demasiado — digo mirándolo fijamente —Y ahora tengo su odio y me conformo con eso — digo dando un suspiro y soltando una pequeña risita. —Cualquiera diría que si te gusta Amber y no te culparía se podría decir que es muy guapa, alegre, bromista e inteligente — dice y veo un brillo en sus ojos, ese mismo brillo que tengo en los míos cada vez que pienso en ella viéndome al espejo —Debo irme, le prometí a mí madre llegar temprano para ayudarla en cosas — asiento y sacó mi tarjeta de crédito para pagar, llamo al barman y este trae la cuenta, este la pasa por la máquina y le veo fruncir el ceño. —Señor su tarjeta no funciona — miro a David interrogante — ¿Tiene otra con la podamos intentar? — dice entregándome la tarjeta, asiento y le doy otra hace el mismo procedimiento que con la otra y vuelve a negar. —La rechaza también, lo siento — no puede ser que no sea lo que estoy pensando, David saca su cartera y de ahí su tarjeta veo pasársela a barman. —No te preocupes esta vez yo invito — dice con una sonrisa, el barman le entrega la tarjeta con su recibo, nos dirigimos a la puerta y cada uno toma su coche rumbo a casa. --------------------------------------------------------------------------------------------------------- Al llegar a casa subo a mi habitación y llamo al banco tras tres pitidos me contestan. —Buenos días mi nombre es Carolina, ¿En qué puedo ayudarle? — me dice del otro lado una voz la chica de atención al cliente. —Carolina mira he tenido problemas con mi tarjeta, sale rechazada y quisiera saber por qué — le digo directamente y sin rodeos. —Si claro, ¿Me podría dar su número de cuenta y nombre por favor? - me pregunta amablemente, al dárselo me pide que espere un momento para buscar el problema, pero me da la peor noticia que he recibido. —Señor Balzaretti, sus tarjetas fueron canceladas - caigo sentado en la cama de un solo. —Debe ser un error, ¿Está segura? — le pregunto tratando de mantener la calma. —Si Señor Balzaretti sus tarjetas fueron canceladas — tomo mi cabello entre mis manos jalándomelo      — ¿Necesita algo más Señor Balzaretti? — me pregunta la Carolina del otro lado de la línea. —No gracias es todo — digo para seguidamente colgar y me paso las manos por mi cara como un signo de frustración. —Mi padre enserio lo hizo, me dejo prácticamente en la calle — digo acostándose en mi cama y poniendo un brazo sobre mis ojos.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR