Capitulo 4

1806 Palabras
Scott Estoy corriendo de un lado al otro, esquivando algunos de mis compañeros que quieren quitarme el balón, el entrenamiento aumentado más ya que en una semana nos enfrentamos con los leones de Mullins High nuestros eternos y más grandes rivales, escucho como el entrenador suena su silbato — ¡Chicos a las duchas! — nos grita, yo frunzo el ceño ya que no llevamos ni una hora de iniciar el entrenamiento, corro hacia él y lo tomo por el hombro. — ¿Entrenador que sucede? ¿Por qué acabo así repentinamente el entrenamiento? — le pregunto preocupado y a la vez agitado por la carrera. — Señor Balzaretti, las chicas del programa de animadoras nos van a dar un espectáculo, con nuevos pasos y bailes ya sabe esas estupideces que hacen ellas — dice restándole importancia —Pero no sé preocupe mañana seguimos y va ser más duro hay que recuperar todo el tiempo perdido de hoy — dice poniendo el rostro serio para a continuación darse la vuelta e ir dentro del instituto. —Estúpido programa y estúpidas animadoras — digo pateando el pasto. — Oye el pasto no te ha hecho nada malo amigo — dice David mi mejor amigo. —No molestes David, puedes creer que dejamos el entrenamiento por esa mierda de animadoras o mejor dicho anima tontos — le digo furioso tomando mi cabello entre mis manos. — ¿Anima qué? — me pregunta David, a veces es un idiota. — anima tontos burro, ya sabes se ponen a animar idiotas como si eso hiciera ganar el partido — le digo con un gesto de burla mientras el me mira serio y a la vez con preocupación fingida. — ¿Sabes que a los idiotas que ellas animan somos nosotros verdad? - me dice frunciendo el ceño - creo que estar tanto tiempo bajo el sol te quemo algunas neuronas amigo - dice echando se a reír y ganándose un golpe en su estómago de mi parte pero aunque lo golpe mil veces él tiene razón me he dicho tonto e idiota yo mismo y con ese razonamiento nos dirigimos hacia las duchas. --------------------------------------------------------------------------------------------------------- Estoy muerto de la risa con estas tipas están haciendo el ridículo, a lo grande con tantas caídas al concluir veo como todas bajan el rostro. — j***r hermano esto es mejor que estar en el entrenamiento — dice David riéndose, chocamos las manos en señal de que estamos de acuerdo. Por el rabillo del ojo veo como Amber sale corriendo del gimnasio. — Ahora regreso — le digo mirando hacia la puerta por donde se fue Amber. —Hombre déjala ¿Si? creo necesita estar sola — dice compadeciéndola. —Y perderme la oportunidad de burlarme de ella, déjame pensarlo mm... No lo creo — le digo caminando hacia la puerta, corro para tratar de alcanzarla pero no la veo. —El baño allí debe estar — me digo a mi mismo para dirigirme allí, cuando voy llegando, veo que viene corriendo y al parecer no ve por que se choca conmigo, veo como su cuerpo es impulsado hacia atrás pero evitó su caída tomándola de la cintura manteniéndola pegada a mi —Vaya que huele jodidamente bien — digo para mis a dentro —Wau, que ridícula te vez Amber aunque siempre eres ridícula, pero esto traspasa todo — digo riendo, tengo entendido que la directora no les dio dinero para sus uniformes nuevos, por qué claro prefiere gastarlo en nuestro programa en lo que verdaderamente es importante y yo disfruto eso, hacerle la vida imposible a Amber es lo que me impulsa cada día. Me mira con odio, pero con una sonrisa maliciosa en su bello y angelical rostro — ¿Bello y angelical rostro? Es enserio Scott enserio necesito salir a divertirme — digo para mí — Cállate, si nos ponemos hablar de ridículos tú me ganas — me dice sacándome de mis pensamientos y haciendo un tierno puchero —Mira te refrescare la memoria, aún recuerdo cuando Roxana te tiro su almuerzo encima por haberte acostado con su hermana, recuerdo que era sopa de tomate — dice riendo, si yo también lo recuerdo pero que podía hacer esta borracho y ella está buena j***r está buenísima —O cuando Angélica vómito en una cubeta y te lanzó todo en la cara, fue asqueroso pero muy divertido ver tu cara llena de vomito — dice riendo más fuerte, oh también recuerdo eso y como olvidarlo lo recuerdo y me dan náuseas —Eso amigo mío, es ser ridiculizado a un nivel que va más allá de lo normal en toda una vida — dice limpiando una lágrima que se le escapó por tanto reírse o mejor dicho burlarse de mí. Al volver a mirarme estoy con mi rostro serio, más bien pedirá decir que enojado por qué así estoy, sin pensarlo la cargo en mi hombro y camino hacia las canchas donde suelo practicar con David y los chicos del equipo. — ¡Bájame! — la escucho gritar, pero yo solo suelto una carcajada —Estoy hablando en serio Balzaretti, si no me bajas voy hacer algo que te va a doler y te acordabas de mí siempre — me dice muy enojada y esos es sexy aunque su voz se escuche estrangulada por la posición en la que está. —Quisiera que lo intentaras — le digo retándola. —Es que no lo vas a ver, lo vas asentir amigo — la escucho decir antes de sentir un gran dolor en mis entrepierna específicamente en mi amigo ya que sus pies llegaban junto hasta ese punto " que suerte la mía no" Sin pensarlo la tiró al suelo muestras yo caigo retorciéndome del dolor —Jodida loca— digo bajito, tengo miedo de que me escuche y me golpeé de nuevo, veo como se levanta furiosa pero su enojo se aplaca al ver en la posición en la que me encuentro, entonces su rostro demuestra satisfacción al verme en el suelo retorciéndome del dolor. —Te lo advertí Balzaretti, te dije que te iba hacer algo que te iba a doler mucho — me dice señalándome con una sonrisa, yo solo la veo con el rostro rojo por el dolor y también por la rabia, poco a poco me levanto del suelo aunque con dificultad. —¡¡Estás loca!! ¿Cómo te atreves? — Digo tocando mis partes nobles, por dios que le pasa por la cabeza para hacerme esto a mí. —Yo te lo dije, te lo advertí pero como eres tan desobediente, no me hiciste caso — me dice con un puchero, como deseo besarla hasta que se quede sin aliento y me ruegue por más - bien debo irme, no quiero seguir perdiendo el tiempo con un idiota como tú - me dice dando la vuelta, aunque no le dejo dar ni un paso cuando la estoy sujetando por el hombro, mi agarre es firme pero sin llegar a hacerle daño. —Vas a pagar esto muy caro Amber Williams — digo en su oído, siento mi pecho contra su espalda, cualquiera chica estaría babeando si estuviera en su posición pero ella no. Ella se muestra fuerte e incluso en algunas ocasiones fría antes no era así, no es la chica que recuerdo que era, ella era dulce, tímida y lo sé por qué la conozco desde pequeño pero algo cambio y yo sé muy bien por qué. Se suelta de mi agarre y sigue caminado, hacia lo que creo que son los vestidores de chicas abre la puerta dándome una última mirada antes de desaparecer por ella vuelvo al gimnasio y me encuentro con David y Paúl hablando. —Hey chicos ¿De qué hablan? — les digo con una sonrisa. —Del ridículo que hicieron las porristas — dice riendo David, me uno a sus risas hasta que escucho a Paúl decir lo peor que ha podido decir frente a mí. —Miren no importa lo ridículas que se vean, están buenísimas las condenadas y más Amber cada día se pone más buena y con ese disfraz se veía sexy que me den si antes de terminar la secundaria no haya pasado por mi cama, esa perra va hacer mía muchachos ya van a ver — no le doy tiempo de verme cuando le estampó un puñetazo en el estómago y otro en su preciada nariz veo como cae al piso, me pongo sobre él y empiezo a golpearlo salvajemente. —¡¡Nunca vuelvas a referirme así de Amber!! ¡¡¿Me entiendes imbécil?!! — le gritó golpe tras golpe siento como soy tomado por debajo de los antebrazos y jalado hacia atrás, el entrenador me tiene sujeto mientras Paúl trata de levantarse. — ¿Qué le ocurre Balzaretti? ¿Por qué agrede a su compañero? — me pregunta el entrenador Sánchez chasqueo la lengua y lo ignoro —A la dirección ahora los dos, muévanse — dice empujándonos. Al llegar a la dirección, la directora Castillo nos recibe y de inmediato manda a enfermería a Paúl para que lo curen y llama a mis padres. --------------------------------------------------------------------------------------------------------- Dos horas después estoy en casa echado en una silla mientras mis padres me riñen por golpear a mi compañero. —Ni siquiera nos está escuchando Albert — dice mamá suspirando —Scott hemos sido pacientes contigo pero ya no podemos más, así que hemos tomado la decisión de irnos a Italia — dice mi padre serio, sus palabras captan mi atención de inmediato. —No, nos podemos ir padre, aquí tengo todo lo que quiero soy el capitán del equipo, tengo popularidad, mis amigos, chicas — pero mi padre me corta con una respuesta que me deja helado. —Tú no irás Scott, solo iremos tu madre y yo. Tú te quedarás aquí terminarás tus estudios y si es tu decisión de vivir en Italia después de terminar el Instituto bienvenido seas, si no quieres, es tu problema — bien no me van a obligar a ir y viviré solo qué más puedo pedirle a la vida, veo que mis padres se marchan a su habitación pero a mitad de la escalera los escucho hablar. —Ah y Scott lo olvidaba tus tarjetas están canceladas, no te daré un peso más, puedes quedarte con el auto pero tú con el dinero que tengas pagarás todo gasolina, impuestos y cosas por el estilo, seguiré pagando tu colegiatura pero solo eso — no puedes ser, debe ser una broma. —Pero ¿Cómo se supone que voy a conseguir dinero papá? — le pregunto pero lo veo encogerse de hombros. —Hay algo llamado trabajo Scott, busca uno y tendrás dinero — dice para subir y desaparecer por el pasillo. —Mierda — digo para mí.
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