Sábado, el día que más estaba esperando. Desde que nos vimos en la universidad con Lea y la invité a salir, no hemos cruzado palabra, aún la siguen molestando porque yo me fui, pero después de que la molestan, yo me encargo de ellos. El viernes a última hora un chico se empeñó con ella para molestarla a tal grado de que ella se levantó y se fue de clases, muy enojada y creo que por esa misma razón no hemos cruzado palabra, pero he tenido el honor y el privilegio de quedarme a solas con cada uno de los que la han molestado y ha sido un placer tan grande hacerlos sentir tan miserables y tan inútiles. No es difícil, simplemente es atormentarnos con algo que ni siquiera ellos saben que es, bueno, no es difícil para mí, porque quizás para un simple humano se le complica, aunque tienen sus méto

