Capítulo 35 Abro los ojos, no estoy en mi habitación, estoy en el sofá de la sala y tengo la espalda entumecida. Me enderezo, estiro mis brazos y hago tronar los huesos de mi espalda, la cabeza me duele y el cuello también. Miro mi ropa, huele a sudor y alcohol. Suelto un bostezo y camino hacia el bar, destapo mi botella de vodka y le doy un trago. Anoche fue horrible, pese a que no hubo discusiones ni llanto, anoche fue horrible. En otra vida, ella hubiese esperado por mí despierta y alegre, quizá veríamos una película o jugaríamos video juegos, la pasaríamos genial porque siempre la pasamos genial cuando estamos juntos. Pero anoche no sucedió eso, solo se levantó del sofá y caminó a las escaleras sin mirarme, toda la semana ha sucedido lo mismo ¿De qué sirve que se haya quedado si las c

