Capítulo 36 — Debemos de hablar… — No me intenté suicidar… Me llevo las manos al rostro, los ojos me arden. — ¿Entonces…? — su rostro es severo — Daniel… no puedes seguir así… — me levanto del sofá — Daniel… — no la quiero escuchar — ¿A dónde vas? — A mi habitación — subo las escaleras — No quiero hablar — Daniel… Me sigue. — Déjame en paz Minerva — Daniel… — entro en mi habitación — Por favor, debemos de hablar — No me interesa… — me dejo caer en la cama — Ya vete — Esta también es mi habitación — No, ya no lo es Me enderezo, ella me mira con enojo. — Por favor… — sus ojos se llenan de lágrimas — Debemos de hablar — No quiero hablar, entiéndelo — Daniel… — ¡Maldición, Minerva! — grito, ella pega un brinco — ¡No quiero hablar! ¡Entiéndelo! — me llevo las mano

