Seis meses después... Dos cuerpos reposaban sobre el sofá, el hombre se acomodaba entre las piernas de la chica, con la cabeza sobre su vientre. Le acariciaba con ternura hablando en susurros a la nueva vida que juntos habían creado, producto del infinito amor que se tenían. — Espero que seas una niña y que tengas los mismos ojos que tu madre, pequeñita... Ojalá seas idéntica a ella. Drake elevó el rostro sonriente cuando Ally soltó una ligera risa. La mujer le acarició los pómulos y él se encargó de llenarla de besos una vez más, demostrándole con aquel acto tan natural que ella era todo lo que alguna vez esperó y que cada minuto había merecido la pena hasta llegar al punto en el que se encontraban. — Y yo espero que... seas quien quieras ser, pero que heredes la valentía y fuerza de
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