una buena para nada

1402 Palabras
CAPÍTULO SEIS. .. . UNA BUENA PARA NADA. .. . — Espera un momento — Dijo levantándose de su asiento, no tardó demasiado y volvió con unos papeles. — Firma aquí, es el contrato de matrimonio y una hoja en blanco donde se pondrán los anexos — En ese momento no pensé en el por qué ya los tenía listos, solo deseaba salvar a mi padre y dejar de escuchar las quejas de mi madre. — Solo pondré una condición — Hablé antes de firmar y escribí en esa hoja blanca. *Sin relaciones sexuales hasta la noche de bodas * y firmo sin más. — Me parece perfecto, pero también tengo una condición hermosa —. *La señorita Daniela se mantendrá pura hasta ese día, de lo contrario se anula el contrato y todos sus beneficios * ¿Pero... cómo sabe él que aún soy señorita? — Me parece bien, ahora saque a mi padre de ahí — Usé un tono de desagrado hacia él. El hombre solo realizó una llamada y diez minutos después mi padre me llamó para darme las gracias y preguntar cómo lo había logrado, a lo que no respondí y colgué el teléfono. — Supongo que nos veremos después — Dije irritada; Estaba dispuesta a salir del lugar lo más rápido posible y alejarme de él. — ¡Espera aún no te vayas! Tengo algo para ti — Su secretaria entró y trajo algo en una pequeña bolsa oscura que le entrego, el hombre se acercó a mí y se puso de rodillas sorprendiéndome aún más, siempre soñé con ese día, pero no de esa manera. — De hoy en adelante eres mi prometida — Puso un anillo con tres diamantes en mi dedo y su sonrisa que me dejó completamente incómoda, así que salí de ahí lo más rápido que pude, pero esta vez con una condena en las manos. . Fin flashback. . . — ¡Lo eh arruinado todo! ¿¡Cómo pude fallar con el contrato a tan poco tiempo!? Solo era un mes ¡Un maldito mes! Para que mi familia saliera de todo este problema, no lo entiendo ni siquiera bebí tanto, ¿No estaba ebria cuando salí del bar? — Entre mis susurros, observo a las chicas que ríen entre ellas mientras me miran hasta que se acercan a mí. — ¿Y que hizo anoche jefa? — Sus risitas me irritan mucho. — Saben es extraño, porque no bebí demasiado pero al final la última copa que ustedes me dieron no me cayó muy bien — Una de ellas se mira nerviosa pero quiero creer en mis compañeras (Soy muy estúpida supongo). — Que raro, todas bebimos lo mismo y nadie se sintió mal, pero … ¿por qué trae la misma ropa de ayer? — Estúpida Rosa. No puedo decirles que estuve con un extraño teniendo sexo intenso del cual apenas y lo recuerdo. — Estuve en el hospital, como les dije me sentí mal, ¿por qué sienten tanta curiosidad?, ¿se supone que debía pasar algo malo, como si me hubiesen drogado o algo así? — Van a responder pero justo entra Víctor que se acerca a mí para preguntar por qué he llegado tarde. — Lo siento me enferme un poco — Digo dándole la espalda a las chicas. — Si quieres vuelve a casa y regresa mañana, te vez muy cansada, parece que tuviste una noche larga y difícil — Es cierto, pero lo último que deseo es ir a casa para escuchar los reclamos de mi madre. — Estoy bien gracias — Le respondo dándole una sonrisa, una bastante falsa. — Bueno, si estás segura — Afirmo con un movimiento de cabeza y me quedo a terminar el día de trabajo. .. . La tarde ha llegado al fin, desearía que el horario laboral fuese más extenso pero solo dura unas horas y debo salir de la oficina. Y mientras, camino lento por la calle hasta la casa de mi madre mientras tomo más analgésicos. .. .  — Actúa normal, diré que me quedé a trabajar toda la noche, trabajo de emergencia, nada pasó, nada pasó — La presión en mi pecho se vuelve intolerable y comienzo a llorar, no tengo a nadie para contarle lo que me ha pasado, estoy sola y además he fallado, mi padre irá a la cárcel y mi madre se desquitará alejándome de mi hermano para siempre, me quedaré sola y mi familia se destruirá por mi error. — Es tan injusto yo solo tengo veinticinco y no puedo disfrutar de mi vida, algún día tendré a mi familia y jamás seré como mi madre, amaré a mis hijos por igual — Digo sollozando y limpiando mis lágrimas, solo puedo darme consuelo a mí misma. Mi madre me ha odiado desde que tengo memoria, mi padre es quien siempre me ha dado amor real, es por él y mi hermano que acepte este maldito trato que me condena a vivir junto a un extraño. Ya ha pasado casi un año desde que me comprometí, eh usado este anillo maldito desde ese día y hoy. — ¡Por Dios el anillo!, ¡no!, ¡no no no! — Lo busco dentro de mi bolsa no hay otro lugar donde buscar y no esta, ¡lo he perdido!, ¡cuando ese hombre se entere me matará estoy segura!, mi padre acabará en prisión y yo también si no se lo devuelvo, ese anillo vale muchísimo dinero, yo no tengo tanto y con lo de anoche incluso si me caso este hombre me destruirá por completo, estoy muerta. Llego a casa sin notarlo, mi corazón va a explotar, mi madre me espera ya en la entrada con una maleta azul marino y una bolsa de mano grande, mi padre no está, sé que se ha ido a trabajar como cada día y aun no regresa. — ¡Siempre eres tan egoísta, no te importa lo que le pueda pasarle a la familia!, ¡cuando vas a entender! ¡lárgate y no vuelvas, de seguro ya ni eres señorita! Y mi pobre marido terminará en la cárcel, ¡oh mi pobre niño se quedará solo sin un padre!, como tú ya lo tuviste no te importa que él se quede solo, ojalá ya estés feliz de haber destruido a la familia de tu hermano — Sus palabras siempre son navajas filosas que atraviesan mi corazón. — Mamá yo … yo me quedé a trabajar, fue urgente no tuve otra opción, sabes que a veces pasa, pero tienes razón, soy muy egoísta así que me iré, lamento haber destruido a nuestra familia — Hablo en voz baja pero ella solo me grita. — ¡Mi familia!, ¡tú ya no formas parte de ella!, no quiero que te vuelvas a parar aquí nunca, olvida que tienes padre y hermano, ¡ahora ve a seguir de p**a ya que tanto te gusta! — Tomo mi maleta y me alejo sin mirar atrás, con lágrimas en los ojos que se desbordan sin poder evitarlo. De más está decir que algunos vecinos han visto el espectáculo y no tengo el valor para mirarlos a la cara. No es la primera vez que pasa, pero es la primera vez que ella tiene razón en sus palabras, había arruinado todo, lo único que puedo hacer es enviarle dinero para que a mí hermano no le falte nada; ahora debo renunciar a mi empleo e irme lo más lejos posible, pero con el dinero que tengo no llegaré muy lejos, así que me quedaré el resto del mes mientras busco a mi suplente en el trabajo, es lo menos que puedo hacer por la empresa que me ha dado la oportunidad de crecer tanto. Busco de prisa una habitación por un mes no muy lejos de la oficina, no tiene muebles y solo compro algo para dormir en el suelo, salgo a comprar algo para cenar, el cielo no es muy estrellado y algunas nubes se distinguen entre la no tan oscura noche, debido a las luces de la cuidad, no puedo evitar llorar varias veces encerrada, sobre el piso frío que ahora es mi hogar temporal, eh arruinado la vida de toda mi familia, quizá mi madre tenga razón y soy la peor persona que existe en este mundo. Una buena para nada, egoísta. .. .
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