Poco después de que viniera el secretario, vio que el lugar estaba hecho un completo desastre porque había demasiados papeles en el suelo, mientras que tanto Isaac como Karen habían dejado sus teléfonos a un lado para concentrarse en los nuevos productos que iban a sacar.
Sin embargo, cuando quiso hablar fue interrumpido al instante tanto por este par.
Entonces lo siguiente que pudo hacer fue dejar la comida en las mesas que pudo encontrar desocupada sabiendo que debía regresar a la empresa esperando que las cosas estuvieran calmadas.
A pesar de que estaba por salir, enseguida recibió una llamada de Elena, pero ni siquiera le contesto porque estaba claro de que esa mujer lo único que traía era problemas.
No obstante, luego le envió mensajes sin tener idea de donde estaba metido su prometido para ver algunos detalles de la boda.
Por otro lado, Isaac estaba sentado en la computadora haciendo un trabajo más difícil, incluyendo el dolor de espalda que estaba teniendo, sin embargo, ni loco le iba a mencionar esto a Karen.
Apenas se volteó en la silla donde estaba para verla, notando que era hermosa, incluso cuando su cara junto a sus manos tenían tinta de los marcadores.
Porque estaba clasificando sus diseños mientras que rompía las otras hojas que no le servían para nada, pero estaba segura de que iba a dejar su huella en todo esto.
—¿Estás segura de que puedes tener todo esto listo hoy?—le pregunto Isaac de manera desafiante dibujando en la pantalla.
—No quiero hacer el ridículo, si no hacemos esto bien, esos empresarios me van a comer viva, así que lo voy a hacer perfecto.
—Me gusta tu actitud.
Karen sonrió dándose cuenta de que este hombre por primera vez en el día tenía una pequeña sonrisa que intentaba ocultar de los demás, sin embargo, no le sirvió para nada.
Ella sabía que ahora que tanto su matrimonio, junto a la vida que había soñado con Isaac, estaba completamente destruida, no obstante, trabajar en la empresa era lo único real que le quedaba en la vida.
El tiempo estaba en contra, entonces Isaac tuvo que tomar un descanso durante pocos minutos, fue cuando vio su teléfono con algunos mensajes de David, unos inversionistas en la parte de marketing, aparte de algunas llamadas perdidas de Elena.
Sin embargo, lo único que hizo fue reenviarle todo eso a su asistente porque tenía mucha presión encima.
Apenas iba a abrir la puerta para tomar un vaso de agua, le dolió mucho la cabeza, quizás esto podría ser una secuela del accidente.
Karen estaba escuchando los sonidos de dolor que estaba haciendo Isaac, entonces dejo a un lado sus cosas para ocuparse de él, que estaba sentado en el suelo sosteniendo la cabeza con sus manos.
—¡Tranquilo! ¡Tranquilo!—le respondió ella, sosteniendo sus manos de una manera fuerte, porque sabía que debía ser una crisis de este hombre.
Igual hizo lo posible para calmarlo hasta quedarse sentada a su lado porque estaba recuperando la conexión que existía entre ellos.
A diferencia de Isaac, quien no dudo ni un segundo abrazarla porque sentía desde lo más profundo de su cuerpo que estar con ella le recordaba miles de cosas maravillosas.
Un tipo de sentimiento que estaba seguro de que jamás iba a sentir con Elena, pero no le iba a decir nada a Karen porque no quería que fuera su amante.
—Todo esto debe ser culpa del trabajo, aunque tampoco lo puedo dejar, porque hemos trabajado tanto en esto que te prometo si es un éxito, vas a tener un ascenso en la empresa—fueron las palabras de este hombre, mientras que poco a poco se estaba abriendo sus sentimientos hacia ella sin nada de interés.
Entonces Karen choco sus manos con Isaac para ponerse a la obra.
Poco después, esta mujer estaba almorzando hasta que se le ocurrió la idea brillante de transformar tres vestidos en uno, un método arriesgado porque si nada salía bien iba a hacer un completo desastre.
Con el tiempo en contra, junto a las publicaciones que ni siquiera la mitad estaba lista, Karen como diseñadora no iba a dar marcha atrás, aparte de que tenía mucha responsabilidad con cada atuendo.
—Me quieres decir que se debe jalar la cuerda para que salga la falda, aparte de que el vestido va a tener una cola larga—le resalto Isaac sabiendo ella que iba a quedar bien porque era un nuevo impacto que estaba haciendo.
—Es demasiado increíble, aunque la única oportunidad que tenemos es la opinión del público—entonces Karen hizo una pausa en sus palabras—si me tuviera que casar otra vez, no dudaría en usarlo.
Isaac hizo como si nada porque dejaba esto en las manos de Karen, confiaba en ella, no obstante, lo iban muy poco porque ese material era demasiado caro.
Por otro lado, Elena estaba en una comida con su padre, quien estaba interesado en saber qué tipo de relación tenía con Isaac.
—Me imagino que has avanzado mucho en eso porque debes entender la importancia de ese asunto—cada palabra fue más dura que la anterior, a pesar de eso, ella estaba acostumbrada.
—¿Por qué todo el tiempo tienes que hablar de negocios mientras que estamos comiendo? ¡Acaso luego estás ocupado!
Sin embargo, su papá nunca iba a dejar de insistir en esa relación porque era el último negocio que iba a hacer antes de su jubilación.
No obstante, se levantó enfurecido de la mesa sin antes darle una cachetada a Elena para después sentarse de manera tranquila como si no hubiera ocurrido nada.
Fue cuando se tocó la mejilla, imaginando el dolor que debía sentir, pero no sentía nada, sino lo contrario porque se dibujó una sonrisa en su rostro.
—Siempre me he portado bien, incluso cuando mandaste a mi mamá al manicomio—entonces hizo una pausa en sus palabras—la próxima vez que nos veamos seré la esposa de Isaac.
Luego continuaron ahí juntos, sin importar nada de lo que sucedió antes.
Menos mal, este señor hablaba de sus intereses junto a los números que tenía en sus cuentas bancarias porque, según él, era la herencia que le estaba dejando a Elena aparte de mantener el secreto de su mamá.
—No te preocupes por eso…—le contesto Elena, siendo interrumpida por su teléfono justo en estos momentos.
Ella vio que se trataba de una persona importante, sin embargo, apenas estaban hablando, estaba escuchando una noticia que la impacto demasiado.
Hasta el punto de que apretaba sus puños con mucha fuerza debajo de la mesa, mientras que disimulaba que nada pasada para fingir sus emociones como siempre.
Una vez que termino de colgar, Elena se despidió de ahí con una simple excusa sin importar las sospechas de nadie.
Camino directo hacia su carro, mientras que abría la puerta tirando su cartera en el asiento de atrás para dirigirse de manera apresurada a su casa.
Le costaba pensar muchas cosas, entre ellas como Karen le había arrebatado absolutamente todo sin ni siquiera tener una oportunidad con Isaac.
Dándose cuenta Elena que el accidente junto a la noticia de que era su prometida, pero no estaba a rendirse frente a una muerta de hambre.
En medio de la autopista, incluyendo al pequeño tránsito, no obstante, tenía miles de pensamientos dentro de su mente que no tenía idea de cuál iba a explotar primero.
Poco después de que llego a su mansión, fue directo a su sala para agarrar lo primero que vea para golpearla en contra del suelo.
Hizo eso todas las veces necesarias, gritando llena de rabia, con mucho sufrimiento, sin importarle nada, sin embargo, también se lastimó las manos, no obstante, no le importaba.
Lo único que quería era destruir lo que pudiera a su alrededor, porque estaba segura de que ella no era feliz, mucho menos Karen junto a su bebé lo iban a hacer.
Aprovechando que siempre estaba sola, no le tenía miedo a nada ni siquiera a las críticas más duras porque como siempre ignoraba eso.
—Ahora que resulta que debo ir en contra del mundo—se repitió muchas veces a ella misma mientras que la sangre le estaba goteando el piso.
—No puedo entender como Karen siempre obtiene lo que quiere porque eso no me puede pasar a mí—fueron las últimas palabras de Elena después de levantarse para acomodarse su cabello pelirrojo mientras que iba a ordenar el resto de sus cosas.
Poco después, ella se tuvo que cambiar de ropa para pedir algo en su teléfono, sin embargo, luego tomo la decisión de ir a la casa que compartía con Isaac junto a su familia, que debía soportar esto todos los días de su vida.
Entonces tomo la decisión en este momento de separarlo de sus seres queridos, incluyendo a sus amigos, para mantenerlo aislado en su terreno de juego, aprovechando que ahora los empleados la detestaban, iba a usar esa arma a su favor.
Cerca del atardecer, tanto Isaac como Karen estaban agotados, sin embargo, tenían la ayuda del inversionista, quien estaba sorprendido con la línea de ropa que había elaborado en unas horas.
—¡Me encanta esto! ¿De dónde sacaron estas ideas? ¿Cuál fue tu inspiración?—le hizo miles de preguntas a Karen, sin embargo, ella no supo qué responderle al instante.
—Nada más fueron unas simples ideas que se me ocurrieron, aparte de que ahora la gente siempre busca atuendos innovadores para publicar todo en r************* —respondió Karen con una sonrisa mientras que se estaba un poco su vientre.
—¡Exacto, la empresa ha trabajado demasiado duro para este proyecto!—exclamo este CEO, viendo las estadísticas de las ventas en menos de una hora.
Sin embargo, este extranjero ni siquiera había visto algo igual en Europa o Asia porque había quedado con la boca abierta aparte de las transformaciones de los vestidos que parecía mágica delante de las personas.
—Me imagino que esta chica debe tener un puesto importante en la compañía porque merece ser tu mano derecha—siguió hablando con Isaac, a diferencia de Karen, quien recogía sus diseños para ponerlos dentro de la carpeta.
A pesar de que ella se quedaba mucho tiempo callada, sentía miles de cosas en su corazón, no obstante tenerlas guardadas en su corazón era mil veces la elección en estos momentos.
Poco después, luego de que Karen salió un momento de la oficina, bajo las escaleras porque quería ver las telas, estampados junto a los accesorios.
Siendo esto lo que la motivaba a diario para que cumpliera sus sueños sin importar el costo.