En otro lugar, un poco de lejos de estos sitios, el supervisor de Karen estaba terminando de llegar a su casa, esperando que la visita acaba de tener le iba a cambiar la vida.
Sin embargo, no estaba dispuesto ceder ante una pequeña empleada que no valía la pena para que Isaac la estuviera defendiendo ante sus acusaciones.
Luego de abrir la puerta, dejo el teléfono en el mueble para después sentarse en la computadora para empezar a ver sus películas para despejar su mente.
Fue entonces cuando se puso a jugar en línea, siendo esto uno de sus mayores secretos aquí, no obstante, tuvo que dejar eso a un lado porque luego se tuvo que levantar quizás para pensar en un plan.
Pero, nada pasaba por su mente, quizás revisando algunos papeles para lucirse con toda su prepotencia otra vez en la empresa.
Por eso, lo volvieron a llamar, sin embargo, apenas contesto empezó a gritar porque estaba alterado de que lo hubieran traicionado en sus propios planes.
—¿Eso quiere decir que no me puedes ayudar?—fue la queja que tuvo ese hombre mientras que golpeaba la mesa—¡Estoy seguro de que tenemos un trato!
Aunque, este hombre estaba discutiendo porque no estaba ha dispuesto a dejar las cosas así, no obstante, igual ni siquiera era suficiente para llegar a un acuerdo con su socio dentro de la empresa.
Ahora mucho estaba en juego, a pesar de tener muchas probabilidades en contra tenía que estar de acuerdo en lo que le estaba pidiendo a pesar de que era demasiado arriesgado de seguir con eso.
—Si puede ser que tengas razón, entonces haré mi parte mañana.
A pesar de que Isaac, le costaba dormir en las noches, la única opción era trabajar mientras que sostenía su taza de café en estos momentos, a pesar de los primeros días que estaba con Elena, al principio le pareció cómodo, pero a medida que iban pasando los días ya no sentían nada por ella.
Todo lo contrario le ocurría con Karen, justo como había sucedido en la tarde, aparte de que estaba seguro de que hacían un gran equipo juntos, sin embargo, se suponía que no debía hacer nada de eso.
Continúo tomando su café mientras que tenía música relajante aquí en su oficina hasta que se dio cuenta de que estaba amaneciendo.
Poco después de eso, se levantó para ir a la habitación sin antes darle un beso en la frente a su prometida, esperando que estuviera bien.
Sin pensarlo, entro al baño, donde Isaac pensó que una ducha fría le iba a ayudar para que se sintiera mejor o quizás para borrar algunos pensamientos de su mente.
Luego de eso, se vistió de una manera elegante para prepararse como siempre para la empresa, como si fuera un tono gris en todo esto.
Poco después, este hombre estaba dentro de su carro para recoger su desayuno junto a una bebida energética afuera de una tienda que estaba en 24 horas.
—Espero que tenga un buen día señor—le contesto la muchacha, mientras que Isaac no le contestaba nada.
Entonces luego, en medio del camino, llamo a su asistente esperando que planificara la reunión que iba a tener pronto porque demostrarles a todo el poder que podría tener.
Isaac iba conduciendo lo mejor podía hasta que llego a su destino, entonces sin dudarlo estaciono su carro, sin antes enviarle un mensaje a su abuela de que las cosas iban a mejorar.
No perdió el tiempo mientras que mantenía la cabeza alta mientras que iba a tomar el ascensor para llegar a su oficina.
Sin embargo, apenas llego algunos empleados lo saludaron mientras que ese secretario le entregaba algunos papeles para mantenerlo al día, sin embargo, Isaac se fijó si Karen estaba ahí, dándose cuenta de su plan iba a salir bien a pesar de que iba a hacer demasiado arriesgado con mucho que perder.
—Se supone que estos balances nos deberían ayudar para la siguiente propuesta del mercado que queremos hacer porque ahora debemos probar con algo más sencillo ¿Le parece?
—Veremos que puede suceder eso en la reunión, aunque necesito pedirte el favor de que llames tanto a unos de los supervisores junto a Karen porque vamos a presentar uno de los resultados del proyecto ¿Puedes hacerlo?—le menciono este hombre mientras que mantenía su mirada desafiante frente a todos.
Poco después, se sentó en su oficina esperando que David pudiera asistir, pero, lo convenció de que la próxima lo iba a compensar con un nuevo negocio, aparte de que le iba a dejar un buen dinero en sus cuentas bancarias.
A pesar de que Isaac dudo un poco, al final tuvo que ceder, sin embargo, respiro profundo porque de todas maneras quería que Karen tuviera el ascenso que merecía y dejar a ese hombre sin trabajo.
Porque lo único que hacía era manipular y jugar con los demás para hacer las cosas a su antojo.
Mientras tanto, David estaba seguro de que su socio iba a cumplir sus expectativas porque ahora todo el mundo estaba hablando de los diseños de la empresa de Isaac.
—Me imagino que no piensas ir a la estúpida reunión que tenemos en la empresa—le comento Elena mientras ambos estaban esperando el desayuno en un pequeño restaurante.
—Sabes que siempre he sido malo para las reuniones porque prefiero mil veces organizar las cuentas y vigilar el trabajo que hace tu prometido.
—Espero que nunca cambies de parecer con todos los problemas que están pasando en la empresa, algún día vas a tener que entrar para que intimides un poco a Isaac—dijo Elena justo en el momento en que vino el mesero para entregarles la comida.
—Solamente no tengo prisa, si insistes tanto, nos vamos ahora.
Sin embargo, Elena estaba segura de que este hombre estaba ocultando algo que tarde o temprano lo iba a descubrir.
A diferencia de David, quien estaba claro de que algo le ocurría, pero tampoco le quiso preguntar acerca de las heridas que estaban en las manos de esa mujer, pensando que otra vez estaba teniendo un ataque.
Por otro lado, Karen le estaba explicando a los empresarios todo el proyecto que había hecho, no obstante, el supervisor la interrumpió justo a tiempo para dar su punto de vista.
—¿Entiendes, quieres decir que no tuviste ninguna fuente de inspiración o un orden para el uso de colores?—le replico este hombre mientras que los demás estaban atentos a la respuesta de esta mujer.
—Si lo hice, pero quería hacer totalmente diferente porque quería reflexionar en el futuro, aparte de que hemos tenido una buena respuesta de parte de los usuarios—contesto Karen con mucha seguridad, aparte de que tenía argumentos fuertes, que estaba probando con la diapositiva que estaba en la pantalla.
A pesar de que Isaac mantenía sus brazos cruzados, necesitaba que probar aquí que esa mujer era inocente de toda culpa, no obstante, le iba a echar una mano a Karen sin levantar las sospechas de Elena.
Luego del discurso de Karen junto a las preguntas de estos empresarios, ella no tuvo miedo hasta que se encontró en un callejón sin salida hasta que otra vez el supervisor empezó a hablar dándose cuenta de que debía seguir con las órdenes de Elena.
Porque era la persona con la que se estaba viendo ayer, incluso que llamo para quizás haber planificado esto, por eso estaba dispuesto a darse por vencido.
—La verdad sabes que siempre ha sido mi propuesta porque lo único que he hecho es trabajar duro para mantener una parte de la organización de la empresa, pero siempre defiendes tus argumentos con mentiras.
Karen por primera vez no sabía qué decir, no obstante, el silencio no la estaba ayudando para nada en estos momentos.
Sin embargo, Isaac no estaba a dejar pasar esta injusticia ni mucho menos esta humillación, aparte de que esto lo estaba molestando mucho.
Lo siguiente que hizo fue levantarse de su asiento para verificar otra vez el proyecto para después ir hacia este chico para darle la siguiente noticia.
—Disculpa, pero a partir de hoy estás despedido porque la verdad hasta cuando debemos probar que Karen es la única que merece tu puesto, porque si fuera todo eso, créeme que no la hubiera invitado a una de las fábricas para el lanzamiento.
A diferencia de este hombre, quien estaba intentando ocultar porque estaba haciendo el ridículo, sin embargo, era mucho peor decepcionar a Elena ahora que no lo iba a necesitar para nada.
—Mi asistente te va a dar otros papeles aparte de tu carta de renuncia, espero que esto sea una elección para el resto de tu vida—fueron las únicas palabras de Isaac hasta que regreso a su asiento, a pesar de que Karen estaba impactada sin decir una palabra.
Entonces, sin perder el tiempo, salió de la oficina de Isaac mientras que se terminaba la reunión sin que nadie se opusiera a la decisión que había tomado.
Poco después de eso, Karen junto a este hombre se quedaron solos mientras que le estaba buscando una explicación.
—Ni siquiera tenías porque hacer eso porque me puedo defender sola, incluso a mi bebé para que deberte algún favor—le contesto ella sin darse cuenta de que su mano estaba rozando con él.
Estaba feliz junto a la chispa que estaba en su interior porque no podía soportar nada de esto, ni siquiera decirle la verdad ni antes o después por la presión que iba a sufrir Isaac.
Sin embargo, enseguida tuvieron que separarse antes de que alguien los viera en esta situación, no obstante, tenían la suerte de que nadie los hubiera observado.