Capítulo 8

1663 Palabras
Karen, por otro lado, esperaba mantener la distancia con esa mujer, sin embargo, si el edificio de la empresa tuviera otros pisos más le sería más fácil evitarla. ¡Como si pudiera escuchar mis pensamientos! Algunas veces nuestra protagonista quería dejar todo tirado en su oficina para terminar de llorar en su casa porque le costaba aceptar todo lo ocurrido con Isaac. No obstante, lo consideraba su mejor opción en este momento, siendo el destino quien sabía el propósito de las cosas. —¡Karen! ¡Karen! Me imagino que tienes el informe listo—fueron las palabras de su supervisor mientras que ella buscaba el archivo en la computadora, sin embargo, entre tantas carpetas le costaba encontrarlo un poco. —Si puede esperar porque en serio no lo puedo encontrar—le contesto Karen con esa excusa, mientras que este chico no quería perder el tiempo, siendo Isaac quien le estaba pidiendo este papel. —No te preocupes por eso, ahora mismo le voy a decir a Isaac que no le puedo entregar nada por tu culpa—dijo apenas salió de la oficina. Karen se pasó sus manos por su rostro porque no había encontrado otra salida, pero no tuvo otra opción que abrir incluso la papelera de su computadora para saber donde podría esa carpeta que se necesitaba para el director general. Apenas el supervisor de Karen cruzo la puerta de la oficina de Isaac, empezó a decir que era culpa de unas empleadas para que le quitaran el sueldo de este mes porque ni siquiera hacía las cosas bien, dándole la propuesta de que otra persona más responsable pudiera ocupar su lugar. —¿Me estás diciendo que no pudiste lo que te pedí? Supongo que no te escuche bien lo que estás diciendo—le replico este CEO demasiado molesto porque tenía una junta pendiente en 10 minutos. —Lo siento, jefe. Este asunto se lo encargué a una empleada de confianza, ella no lo tiene. Por eso la quiero despedir porque la verdad no sirve para nada—fueron las palabras del supervisor, mientras que el asistente de Isaac le estaba pidiendo el número de la oficina para complacer su gusto. Excepto cuando señalaron con el dedo de que se trataba de la misma Karen, sin embargo, Isaac no perdió el tiempo para salir directo para allá. No podía soportar ni siquiera entender como había una empleada tan desastrosa y desordenada en la empresa, como si no tuviera suficientes problemas en su vida para también estar detrás de ella. El resto de los empleados, veía a este hombre con mucha prisa, a diferencia de Karen, quien intentaba mantener triunfante cuando encontró todo justo a tiempo para enviarlo al correo. Mientras que Isaac abrió la puerta, pero me tropezó con demasiada fuerte con esa mujer mientras la tuvo que empujar hacia su cuerpo, evitando que cayera en el suelo. Sin embargo, sus labios se juntaron para darse un dulce beso en la boca. En la mente de este CEO fue una sensación extraña como si la conociera desde antes, incluso le gustaba un poco tenerla entre sus brazos. Karen sabía que esto era un enorme error porque ahora este hombre estaba comprometido con Elena, pero es que extrañaba esto que sucedía entre ellos. Como si la magia poco a poco los estuviera rodeando, no obstante, Isaac abrió mucho más los ojos para después separarse de ella. Ignorando por completo lo que había sucedido entre ellos, notando que este lugar era pequeño a pesar de que estaba completamente cerrada esta oficina. —Disculpa, nada más había venido por la información de la junta—dijo este hombre intentando mantener sus nervios, algo que no podía ocurrir justo en esta situación con esta mujer. ¿¡Que le pasa a mi cabeza!? ¿Por qué estoy actuando de este modo? —Entiendo lo que me quiere decir, espero no necesite otra cosa—le respondió Karen mientras que se estaba sentando en su silla. Isaac salió sin contestarle, dándose cuenta en que su correo estaba todo listo, sin embargo, tenía la duda acerca del descuido que había cometido ella. Ese iba a hacer un tema que iba a conversar más tarde con secretario, pero también recibió un mensaje de Elena donde ella le decía que se estaba reuniendo con David. El otro socio de la empresa porque contaba con una buena parte de las acciones gracias a su padre. En otra escena diferente, David sabía que Elena era la mujer más hermosa que sus ojos una vez habían visto, a pesar de que tuvieron una relación algo corta, ya sea como amantes o amigos, le gustaba hablar con ella. Porque era uno de sus pasatiempos favoritos, tomando en cuenta el tipo de relación que ahora tenía con Isaac, algo que se estaba cuestionando mucho en este momento. —Me imagino que debes estar feliz por tu boda, aunque tu padre tenga un punto de vista totalmente diferente—le menciono David mientras estaba tomando una taza de café. A diferencia de Elena, quien apenas estaba tomando su pastel de fresas. Desde el principio supo que era una mala idea haber ordenado esto por la dieta que estaba haciendo, pero ella estaba inquieta como si hubiera sido mala idea a haber dejado a Isaac a manos de Karen, quien desde sus ojos era una chica arrogante, manipuladora y mentirosa. —¿Qué estabas diciendo?—fue la pregunta directa de Elena dándose cuenta de que podría nada frente a David, siendo tanto cercanos como en el pasado y presente de sus vidas. —Algo tonto mencionando la boda que quieres tener con tu amigo de la infancia—pronuncio este hombre, incluso dándole un doble sentido a sus palabras. Mientras que el resto de la cafetería se estaba llenando de gente, ambos estaban en las mesas de afuera, dándose un pequeño respiro de sus familias. —Algo así tampoco ha sido fácil porque una empleada corriente de la empresa se quiere aprovechar de Isaac, incluso le ha quitado una fortuna de dinero para dejarlo en la banca rota, menos mal ahora deben estar lejos. David se quedó un poco confundido, apretando con sus manos la corbata larga que estaba en su traje elegante de color azul, cuando apenas Elena se había cambiado por un vestido corto amarillo, incluyendo su cabello suelto. —¡Espero que ese no sea el motivo de tu boda!—exclamo con un poco de fuerza este hombre, cuando esta mujer estaba soltando una pequeña sonrisa. —Ni que me fuera a casar por interés, sabes que muchas veces intente borrarme a Isaac tanto de mi mente y corazón, pero no pude hacerlo—Elena hizo una pausa en sus palabras, probando un poco del pastel—esa Karen, quien es la mujer de quien te estoy hablando supuestamente se quedó con Isaac bajo un acuerdo legal, no obstante, eso fue una mentira porque a la única que ama soy yo. Pocas horas después, Karen sentía un poco de mareos dentro de su oficina, un presentimiento extraño que sentía en su corazón, a pesar de que aún le faltaba mucho más trabajo. Fue entonces cuando vio a su supervisor hablando con otra empleada más joven como si la estuviera seducción, sin embargo, ella no podría hacer nada porque nadie le iba a creer, aparte que quería mantener tranquila e invisible para todos. Tuvo que parar por un momento dándose cuenta de que estaba sonando su teléfono en este momento, notando que se trataba de un número desconocido. Ella intentaba pensar de quien se podría tratar hasta que no tuvo otra opción más que contestar eso. Al principio le costó demasiado entender hasta que empezó a escuchar esa voz masculina dándose cuenta de que se trataba de su padre. —Hija, te extraño mucho, espero que nos volvamos a ver pronto porque la verdad necesito saber de ti en estos últimos años—esa fue una noticia que Karen no esperaba para nada. Siendo este hombre, el culpable de todas las desgracias que le ocurrió a su mamá, aparte de que las había abandonado en la primera oportunidad que tuvo. —Lo siento, pero no lo conozco—le respondió Karen mientras ella le colgó el teléfono porque no quería saber nada de esa persona. Intento seguir con todas las obligaciones que tenía en el trabajo, no obstante, tuvo que detenerse varias veces porque no tenía idea de cuáles eran sus planes para que se estuviera metiendo en su vida de esta manera. Poco después, Isaac, después de que salió de la junta, quería saber como estaba Karen, aprovechando un poco que Elena no estaba aquí, sino que le aviso por medio de un mensaje que estaba en su casa esperando que saliera pronto. Según porque este día había sido agotador para ella, algo que le daba igual a este hombre, porque no soportaba verla otro minuto más. Se asomó un poco cerca de la puerta de la oficina de Karen mientras evitaba llamar la atención, eso fue lo suficiente para darse cuenta de que ella estaba un poco estresada etiquetando unos cuadernos para ser más organizada. Luego, Isaac a su asistente que pidiera un poco de comida junto a unos pasteles dulces para ella, esperando que eso la relajara. —Disculpe, señor, ¿Acaso necesita hacer todo eso?—le pregunto ese muchacho apenas entrando en la oficina para ver que más necesitaban hacer hoy. —Solamente lo estoy haciendo porque no quiero que nada le pase, aparte de que es una mujer trabajadora e inteligente—fueron las palabras de Isaac, incluyendo un poco que hasta el mismo desconocía los motivos reales de ese afecto extraño que sentía por Karen. Sin embargo, no le prestó atención a pesar de que le aclaro a este muchacho que ella no tenía que saber el nombre de quien le había enviado ese detalle para arreglar un poco las cosas.
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