Bajo del avión muy cansada, es un viaje largo pero espero haya merecido la pena. Tantos kilómetros para nada... Eso no lo puedo permitir, tengo que impresionar al señor Bianchi sea como sea. Veo un hombre con traje y n***o y gorra que sostiene un cartel sobre su pecho en el aparece mi nombre. Melina Creek Debe de ser el chófer que el señor Bianchi mandaría a recogerme, nadie a excepción de Nana y Richard saben de este viaje, por lo tanto no debo temer por mi seguridad. Aquí debo de pasar desapercibida. — Melina Creek. — Digo sonriendo. — Felicissima signorina, Marco Ferrari a tua disposizione.— Vale eso creo que lo he entendido, ahora estoy empezando a arrepentirme de haber dejado las clases de italiano. Acompaño a Marco hasta el coche este me lleva directo al hotel disfruto del pa

