Artemisa Hay un dicho que dice que el amor entra primero por los ojos, hoy he venido a desmentirlo. El amor entra primero por la barriga, por algo dice que barriga llena corazón contento. Y más para alguien que odia y no sabe cocinar, justo como yo. - ¿No tienes calor? – primer intento. - No, hay aire acondicionado – me señala el aparato que me hace perder mi gran oportunidad. - ¿No estás incómodo? – segundo intento - digo, cocinar con la camisa hasta las muñecas debe ser incómodo. - No – niega aún dándome la espalada – no estoy para nada incómodo – le hago muecas a su sexy espalda y su apetecible trasero. Una linda música Jazz suena de fondo mientras ambos entre miradas, risas y charlas pasamos el rato, sentada en el taburete contemplo como Ethan pasa de una paila a otra, como cor

