Artemisa - No deberías hablar conmigo a solas – me recuesto en mi almohada mientras Derek pasea por la habitación. - Lo mínimo que podía hacer ese cretino es proporcionarte los mejores servicios de su hospital. - No es su hospital – contesté de inmediato – y tampoco es un cretino – Derek dejó su inspección y fijo su mirada en mí. - ¿Lo defiendes? – alzó una ceja y se acercó. ¿Lo estoy defendiendo? Claro que no. - No – respondí dudosa – es solo que … me ayudó, así que por ahora no es un cretino – sentí una leve molestia en mi pecho. - Aja – asintió sin dejar de verme - ¿algo que reportar? – tragué saliva. - Si – me tomé unos momentos y luego suspiré apartando mi vista de él – necesito saber la identidad del hombre que tenía un cuchillo en su garganta – volví a mirarlo. Derek entrec

