Si alguien hubiese conocido la verdadera historia sobre la vida de Christian, quizás, el chico no sería visto como el villano de la historia. Aunque intentaba verse a sí mismo y proyectarse como un hombre fuerte y tenaz, en el fondo lo abrumaba la idea de que alguien descubriese que dentro de su escudo se encontraba un joven frágil y desconcertado, que anhelaba compañía y amor, más que nada en el mundo. Fueron, en parte, sus inseguridades, quienes lo llevaron a decidir su futuro amoroso de forma tan drástica. Después de todo, no era tonto, sabía que cualquier mujer que se acercase a él, probablemente vendría acompañada por dobles intenciones, y preferiría morir en soledad mil veces, antes de saber que la mujer a su lado, no lo amaba verdaderamente. Ya que encontrar una mujer de puros se

