Abril no pensó en nada más, solo se dejó llevar por el deseo que las caricias de unas manos nuevas le hacían sentir, lo que el calor de un cuerpo diferente al de su ex le provocaba y más si era Travis, el tipo de 1,85 que podía cubrirla con sus cuerpo entero. Se paró de la silla sin apartar los ojos de los de ella, se inclino y como si fuera una novia la cargo llevándola a la habitación. Ella estaba segura que Travis podía escuchar su acelerado corazón martillando fuerte contra su pecho, no podía evitarlo no sabía cómo describir lo que sentía al estar con él. Parecía irreal. La dejó de pie al lado de la cama y le dió la vuelta dejándola de espaldas a él, busco el cierre del vestido y a medida que lo bajaba con sus dedos acariciaba su piel desnuda. Sintió una gran parte de su anatomía p

