Estaba cansada de lo mismo, el accidente la había dejado como idiota pues no se hallaba en ningún lugar, le faltaba algo o más bien alguien, lo sabía y era exactamente una persona, Travis Holman. No le bastaba con hablar solo por teléfono, necesitaba un abrazo, un beso, una caricia, lo extrañaba demasiado y aunque no lo admitiera o no lo dijera estaba enamorada. - ¿Y si me voy en este instante a Manhattan? - pensó en voz alta, solo que había un problema - No, luego tendría que volver para su cumpleaños. Vale, un mes puede pasar volando más no podia esperar. Entró a navegar en internet mirando varios artículos para hombre que podría gustarle a Travis, pero sabía poco de sus gustos reales, podría hablar con David y organizar una fiesta entre los dos, así que le llamó y cuando contestó esc

