Odio los funerales, es un escenario perfecto para la hipocresía, los llantos y lamentos quizás algunos reales y otro más falsos que mis ganas de hacer ejercicio por las mañanas.
El ambiente fúnebre, y triste entre los padre y familiares de Alexa, me hizo sentir fatal yo he pasado por ello, este tipo de dolor, perder a alguien importante en tu vida de una manera tan horrorosa y terrible, es algo que no se desea.
Visualice la sala de la casa de los Señores Wilson, era una linda casa acogedora, pero en que esto momento tiene una atmosfera, muy pesada por el funeral de su hija.
Recorrí mi vista entre todos los invitados, intentando reconocer el rostro del Asesino, había leído en una vieja revista de mi padre, sobre algunos asesinos y psicópatas les encantaban ver el resultado y dolor de sus actos cometidos, reconocí uno que otro rostro de mi instituto, de compañeras de clases con sus semblantes cabizbajos y afligidos, perdidos, nadie en el pueblo se imaginaba que una chica como Alexa fuera tan brutalmente asesinada, esto consternó al pueblo de Coral Blue en general, los padres de familia habían tomado medidas para mantener a sus hijas en casa puesto que en nuestro pueblo jamás había ocurrido un asesinato en años como este, de tal magnitud, en su mayoría, causados por asaltos y robos.
Diferencié entre la multitud un rostro familiar, el cabello oscuro cayendo rebelde a los lados y unos cejas arqueadas enmarcando unos ojos azules profundos casi del color del mar, desorientándome totalmente, ya que la noche anterior estaba muy segura que eran de color n***o plomizo, o quizás usaba lentes de contacto, como sea en cuanto me reconoció, el rostro pálido de Maison desbocaba una sonrisa burlona, socarrona, encendiendo mis alarmas mi radar y mi furia hacía el, ¿qué hacía el aquí? Era tan descarado tan osado de estar presente, en el funeral de su víctima, quizás mis suposiciones son ciertas y es un maldito psicópata, y por ello estaba allí.
Enfermo, pensé.
Transité entre el montón de personas, en busca de los padres de Alexa, los conocía, todos en el pueblo nos conocíamos con excepción de Maison Ribery en absoluto había escuchado su nombre por acá; los divisé a lo lejos cerca del ataúd de su hija, abrazados con los ojos hinchados de tanto llorar, ambos con la mirada perdida.
Esto es lo que causaste, Maison.
La señora Wilson notó mi presencia y esbozó una pequeña casi inexistente sonrisa.
—Olivia¬¬, me reconforta que estés acᬗ Expresó en un tono bajo y triste.
Traté de darle mi sonrisa más afable y reconfortante. —Lamento mucho lo sucedido señor y señora Wilson, Alexa era una amiga muy apreciada para mí. —La señora Wilson abrió paso hacia mí para darme un pequeño abrazo el cual recibí sintiéndome algo afectada notando toda su angustia.
La señora Wilson escrutó mi rostro en cada detalle y señaló —Eres algo parecida a mi hija ¡Oh mi Alexa! Tenía un futuro brillante, la enviaríamos a Inglaterra luego de culminar sus estudios —El señor Wilson parecía el más afectado, se acercó al ataúd y lo abrazó mientras sollozaba.
La señora Wilson le dio una mirada de tristeza volviéndose hacia mí.
No pude evitar preguntarle, necesito salir de dudas —Disculpe mi intromisión pero yo fui la que encontró el cuerpo de Alexa ¿Qué ha dicho la policía?
La señora Wilson le dio una mirada a su esposo nuevamente para luego indicarme que nos alejáramos un poco reuniéndose conmigo de una manera confidencial.
Noté su vacilación en el momento de darme su respuesta hasta que finalmente expuso. — La policía no ha dicho mucho, pero siento que algo no está bien, algo no concuerda me han dicho que el cuerpo de Alexa se encontraba completamente solo…
Entonces comprendí que la policía había omitido completamente el nombre de Maison Ribery, omitiendo su nombre en el caso queriendo decir que esto es algo más grande, quizás peligroso.
¿Por qué no lo dirían? ¿Acaso ya saben que él es el asesino y bajo soborno lo dejaron libre? Y querían montar un teatro de “investigación” para no crear especulaciones.
Decidí omitir el hecho de que Maison se encontraba allí para encontrar más información por parte de la madre de Alexa.
—Lo lamento mucho señora Wilson ¿ya obtuvieron el informe de la morgue para saber la causa de su muerte?
Quizás estaba pareciendo algo entrometida pero necesito saber esto si quiero llegar a la verdad.
Noté como se derrumbaba ante esta pregunta, todas sus fuerzas de desvanecían de su rostro sabía que su respuesta no iba a ser nada buena.
—Olivia... — Su voz se entrecortaba, no parecías ser fácil para ella, su silencio me causó intriga, sabía que lo que diría cambiaría mi perspectiva, estoy segura de ello.
Las arrugas en sus ojos se acentuaron un poco más, cuando dijo.
—Alexa aparte de haber sido mutilada sanguinariamente, fue abusada sexualmente antes de morir mientras sufría…
Mi alma se volvió añicos cuando escuche esas palabras, mientras notaba el sufrimiento en el rostro de la madre de Alexa me sientí intensamente devastada ¿abusada? ¿Este tipo es tan mórbido como para violarla mientras moría? Todo esto encendió en mí aún más las fuertes ganas de resolver esto, no de nuevo, no iba a dejar que un criminal hiciera de las suyas y hacerme de la vista gorda cuando fui espectadora del acontecimiento, si la policía no se atreve a mover un dedo yo si lo hare.
Decidí marcharme luego de despedirme de la señora Wilson con un número de incontables pésame de mi parte, ya que iniciaría la caravana hacia el cementerio y yo iría a buscar una persona en especial que me daría respuestas.
Me movilicé entre la casa abriéndome paso entre las personas que se lamentaban y sollozaban, unos que otros compañeros de mi instituto saludándome, noté sus aflicciones en sus rostros.
Entré a la cocina que se encuentra repletamente decorada con porcelanas de las más caras, seguí mi camino por la puerta trasera de la casa ya que no obtuve éxito en la misma, así que seguí mi búsqueda
Abrí la puerta que me llevó al patio trasero. ¡Bingo! Allí estaba se encontrar recostado mientras le daba una calada a su cigarrillo, a medida que me iba acercando el humo penetró en mi fosas nasales haciéndome toser un poco.
Esto anunció mi presencia justo en el momento en que se dio la vuelta, no parecía sorprendido de verme allí, como si hubiera estándome esperando todo este tiempo.
Me observó de arriba abajo descaradamente ardiendo mi cólera, su vista apuntó directo a mi escote con una mirada libertina, así que baje mis brazos de forma abrupta, burlándose de mi reacción.
¡Descarado! ¡Gamberro!
—Te habías tardado, conejita — Trazó en su rostro una sonrisa irónica.
Rodee mis ojos al cielo —Serás imbécil, quizás habrás salido libre de la policía bajo tus sobornos pero te juro que encontraré las pruebas para inculparte y pagarás con creces lo que le has hecho a Alexa.
Frunció y arqueó su ceja derecha parecía estar realmente confundido o quizás es parte de su actuación de víctima.
—Te he visto tres veces y aún no sé tu nombre —ignorando completamente lo que dije se cruzó de brazos mientras me observaba desde su gran altura, haciéndome sentir pequeña pero eso jamás haría que me intimidara.
— ¿Para qué quieres saberlo? —Hice un gesto de confusión total.
Esto pareció divertirlo en exceso soltando una carcajada maliciosa, se burla de mí.
—En realidad no es algo que me importe saber el nombre de las chicas que me persiguen como unas perfectas acosadoras, pero tú has sido algo insistente así que me merezco saberlo. —Explicó.
Toda su actitud, era como si no le importase nada, en su cara se observaba un perfecto desinterés, ni siquiera le importaba que estuviera implicado en un asesinato y que yo hubiese sido su única testigo además de que estoy amenazándolo con culparlo quizás tiene tanto dinero como dicen, todo su porte grita peligro y no del bueno como el que lees en los libros juveniles sobre chicos malo.
—A ver, dime ¿Por qué la asesinaste? ¿Por qué ella? —Dije ignorando su respuesta.
—Eres obstinada, no la asesiné y te repito, aléjate de todo esto —Su semblante cambió repentinamente, su rostro se volvió serio, casi amenazador.
Dio un paso a un lado para irse, parecía molesto pero me atravesé en su camino para replicar su respuesta, no lo dejaré ir.
Justo en el momento en que iba a abrir mi boca para decir algo fui interrumpida.
— ¡Olivia! —Ni siquiera me gire para saber quién era.
Matty.
Noté como en el rostro de Maison se formó una sonrisa victoriosa mirándome directo a los ojos.
Ahora sabía mi nombre.
Escuche pasos apresurados justo donde me encontraba, en el momento Maison aprovechó mi duda para inclinarse y decirme antes de irse —Hasta luego, Olivia. —Pronunció mi nombre de una forma lenta, como una sátira.
Luego de esto se marchó, luego de pisar su cigarrillo guiñándome un ojo.
—Creí que estarías en tu casa, fui a buscarte y no tardé en deducir que te encontrarías acá —Como olvidarlo, Matty es demasiado intuitivo, claro que sabía dónde estaba.
No me dio tiempo en responder ya que lanzó rápidamente su siguiente pregunta — ¿Qué hacías con él? —Dijo mirando en dirección por donde se había salido Maison.
—No es nadie, solo un chico con el que me acabo de topar.
Frunció el ceño y detalló mi rostro como en busca de algo, luego asintió, procediendo a cambiar el tema.
— ¿Cómo estás? Las gemelas están algo preocupadas no saben nada de ti desde la fiesta.
—Cierto, lo había olvidado, necesito ir a visitarlas, luego del suceso no supe nada de ellas, ni siquiera las vi en el lugar.
—Si quieres puedo llevarte estoy de paso, tengo que volver a casa de mis padres, tengo unos pendientes. — Últimamente Matty ha estado ocupado, es dos años mayor que yo así que sé que el trabajo con sus padres es algo demandante, pero está bien no tengo problema con ello, siempre hemos tenido tiempo para compartir.
Acepte su propuesta y nos dirigimos a casa de la gemelas, en el reproductor de sonido se escuchaba una canción de AC/DC, si mal no recuerdo es Back to black, un clásico, el camino a casa de las gemelas fue bastante corto, traté de convencer a Matty de que se quedara al menos un momento para hablar un rato juntos, los cuatro y tratar de despejar un poco la mente pero se negó rotundamente excusándose de que debía ir a casa de sus padres.