Pasé la mañana leyendo todos los artículos que encontré en la web, la mayoría de ellos se contradecía al respecto. El almuerzo llegó y me encargue de las nenas en varias oportunidades, solicitando solo la ayuda necesaria. Con todo lo que había leído, mi cabeza estaba por explotar, necesitaba sentarme y crear algo. Así mismo lo hice y en el proceso, lo disfrute como nunca. Organicé un cronograma de actividades diarias, lo analicé y me gustó. Di una vuelto de nuevo para ver a las nenas, yo trabajaba en la oficina de papá y ellas estaban en la habitación con la niñera. Les dedicaba algo de tiempo, con el reloj en mente para revisar cuanto era lo adecuado, y volvía de nuevo a mi trabajo. Ajustaba cosas, eventos y cuadriculas. Tenía mucho tiempo perdido entre actividades que podría delegar y

