― ¿Cómo estás? ― La voz de Andrea me desarmó. ― Quiero llorar ― Confesé. Y las lágrimas salían sin permiso. ― Pues si quieres hacerlo, hazlo. Pero antes de bajarte de la camioneta. Frente a ella o a los policías, invencible ¿Me escuchaste? ― Si… Andy, pero me duele todo esto qué está pasando. ― Quería sollozar, victimizar un poco más, pero ella no lo permite. ― Creíste qué todo iba a ser fácil ― Creía qué sentía piedad por mi ― No Tany, era obvio qué ella no sé iba a retirar así como así. ― Reía y eso me alivió un poco el dolor. ― Te burlas de mi Andrea, eso no se hace ― Refuté. ― Pero Antana… ¡Por favor! ― Notaba la burla en su voz, el deseo de golpearme por andar de pendeja. ― No seas ridícula. Esa mujer está logrando lo qué quiere. ― ¡No! ― Sentencié ― No se quedará con M

