Danna Un rayo de luz juega con mi rostro, me molesta y trato de espantarlo antes de darme cuenta que ya es de día. Siento un peso en mi pecho, asustada, me muevo y me doy cuenta que es el brazo de Jason, el cual está profundamente dormido a mi lado. ¿En qué momento regresó? Ni siquiera lo escuché. Me siento ridícula, como la noche que pasé en casa de esa tal Carrie, no sé en que condiciones me haya visto dormir. Me atrevo a mirarlo, está boca abajo con la cara vuelta hacia el otro lado, los músculos de su brazo y de la espalda sobresalen alevosamente, puedo ver las curvas que forman en el medio de su espina dorsal, a pesar de que está vestido. Me tapo los ojos por la vergüenza que siento, nunca me atreví a tanto. Desde que conocí a Jason siempre me mantuve lejos y procuré no mirarlo mucho

