Jason Como cada día en esta última mitad del año, me levanto con un maldito taladro agujereando mi cabeza. Mis párpados pesan al abrir cada día los ojos. Ya estoy yendo en picada, puedo sentir mis músculos flojos por la falta de ejercicio físico al que lo he estado sometiendo durante más de diez años de carrera y ahora están resentidos. "Tengo que tomar las riendas de mi vida", me aliento a mí mismo. Siento que todas las puertas se están cerrando una a una. Aun mantengo la esperanza de regresar al servicio activo. Sólo espero una maldita resolución por parte de las autoridades para reincorporarme y necesito volver a la acción. Es lo único que podría movilizarme en estos momentos en los que me siento perdido. Mi familia se ha mostrado por demás de condescendiente conmigo. Algo extraño p

