Relator omnisciente Connor y Clarke estaban al límite de sus fuerzas. Hacía dos días que no descansaban por el operativo de extracción y traslado de la testigo. Ahora debían continuar con el operativo de protección. La condujeron de nuevo por una serie de pasillos hasta un recinto sin ventanas. Connor abrió la puerta con una llave que extrajo del bolsillo y luego de revisar que todo estuviera en orden, le dijo a Danna que debía descansar unas horas. Había una cama de una plaza, una mesa y un par de sillas. El baño era diminuto y tenía los elementos básicos de higiene. Allí se quedaría la testigo bajo llave hasta que continuaran con el interrogatorio. Antes de cerrar la puerta dirigió una mirada a la muchacha quien lo miró con ojos suplicantes. —Por favor, por favor, Mi familia...—murmur

