Jason Pedí disculpas a los muchachos y me dirigí al baño, la vejiga quería explotar de tanto líquido que había bebido. Luego buscaría a Danna para retirarnos de ese lugar, no había sido buena idea, no debí ceder a los caprichos de una mocosa que ni siquiera estuvo a mi lado, vaya uno a saber las cosas que estaba haciendo. A mi hermana le gustaba mucho esa vida alocada y para su corta edad tenía mucha experiencia. Estaba ya saliendo del baño cuando alguien me empuja con todas sus fuerzas hacia adentro y se cuelga de mi cuello. —¡Alexa! —grité sorprendido, ¿qué diablos hacía ella ahí? Y no preguntaré que quería porque era más que obvio. Intenté zafar pero ella insistía en alcanzar mi boca, agradecí a mi altura que se lo dificultaba. —Alexa, suéltame o te vas a arrepentir —repetí. No

