Jason Iba corriendo enfundado en un traje gris, la ceremonia estaba a punto de iniciar. Debía tomar mi lugar al lado de Danna o mi hermano me colgaría de las pelotas. No podía fallarle. Mientras me duchaba, me cepillé bruscamente para quitarme los restos de aquella mujer. Me sentía sucio, asqueroso. Nunca antes había pasado por eso. Se me caía la cara de vergüenza por lo que hice pero por supuesto, más que una academia de policías, parecía que hubiera ido a una escuela de actuación así que me preparé mentalmente para entrar en papel. —Buenos días —entré saludando a los presentes quienes se dieron vuelta en el acto a mirarme. Yo caminaba a paso seguro sin importarme las miradas de reclamo de todos. Danna estaba parada junto a las demás y si no hubiera habido prácticas de boda y sabido

