Danna El juicio elevado contra los hombres de Weber llegó a su fin una mañana fría en la que el viento soplaba con fuerza y calaba los huesos. Yo, como siempre, me puse una de mis faldas largas y sentía como se colaba el helado ambiente instalándose en mis piernas. Luego de la sentencia, en la que, efectivamente había sido dada en medio de un revuelo de periodistas y curiosos que se agolpaban tanto en el interior del recinto como afuera hasta llenar las calles cercanas al juzgado, los cinco hombres a los que conocía de vista fueron condenados al menos a diez años de prisión efectiva por su cercanía y complicidad con el delincuente de Hans Weber. Al ser llevados esposados, pasaron por mi lado dirigiéndome una mirada asesina que me hizo estremecer, aunque también podia haber sido por el f

