Acababa de adquirir un nuevo lugar para vivir, deseaba entender un poco más a Holly, así que, decidió salirse de su inmensa mansión. Extrañaba tanto a Hans y a Doroty, su chef personal, pero más deseaba el poder recuperar a Holly. En su ausencia del día, había pedido que hicieran habitable su nueva vivienda. –Se ve bien ... –exclamó, al entrar al lugar y explorarlo un poco, tenía la alfombra marroquí que tanto le fascinaba, los muebles elegantes de tonos grises. –Mmm ... justo lo que necesito –exclamó, al ver su nuevo bar de roble con una botella de su whisky favorito. Deprisa, se sirvió para proceder a tomar asiento en un cómodo y reclinable sillón de piel. –Clarissa hizo un excelente trabajo con este lugar –masculló para sí mismo, mientras probaba su whisky. Cerró sus ojos ante el sile

