Una nueva semana comenzaba, y no tenía ninguna otra preocupación que sacar buenas calificaciones. La panza de Sarah ha estado creciendo al igual que sus cambios de humor. Un momento está feliz y al otro quiere llorar. Pero es entendible, el cambio hormonal en el embarazo en muy común y ya estoy acostumbrada que un día me quiera matar y al otro no. El que no se ha acostumbrado nada es Erick, algo que me causa mucha risa. Muchas cosas han pasado en la escuela, como por ejemplo, Erika volvió a aparecer y más diva que nunca. Su cambio de look nos dejó a todos perplejos. Marcus aún no sabe que la sexy chica que ve trabajando en la biblioteca es Madison, pero tampoco planeo decírselo, se dará cuanta solito. En tres horas o en tres años, pero se dará cuenta. Y como cualquier otro día en esta

