Aclaré mi garganta y me digné a observar a mi hermana. Su mirada amenazadora se encontraba clavada sobre Kai y él sólo frotaba su nuca con nerviosismo. —Kai, ¿podrías dejarme a solas con Liv? —le pregunté un tanto inquieta. Por el momento, el bebé parecía continuar estando muy cómodo dentro de ella, lo cual me aliviaba un poco. Él sólo asintió y se marchó sin más. ¿Cómo se suponía que debía informarle todo? Ella me observó expectante y llené mis pulmones de aire. —Kai y yo somos novios —declaré sin siquiera pensarlo o acabaría arrepintiéndome. Su mirada incrédula fue el paso anterior antes de echarse a reír. —¿Novios? —repitió, aún entre carcajadas —Que se besen no quiere decir que sean novios, Piper. Apreté mis labios con fuerza. Liv aún me trataba como su hermana pequeña que neces
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


