GINEVRA Hay algo que no encaja. No es una sensación nueva. La he tenido desde el momento en que cruzaron la puerta de esta casa con sus historias, sus heridas y sus exigencias. Pero con el paso de los días… esa incomodidad dejó de ser intuición y empezó a tomar forma. Detalles pequeños. Insignificantes por separado. Imposibles de ignorar cuando los junto. Sonia no sabe estar quieta. No es ansiedad. No es miedo. No es alguien que haya perdido todo y no sepa qué hacer después. Es otra cosa. Es cálculo. Es intención. Siempre encuentra una excusa para desaparecer. Un vaso de agua. Un dolor en las costillas. Aire. Silencio. Cualquier cosa que le permita alejarse lo suficiente como para no ser escuchada… pero no lo suficiente como para levantar sospechas evidentes. Al principio pensé que

