Continuamos avanzando, mi cuerpo adolorido no me permitía moverme muy rápido, pero por el bien de mi hija y del hombre que amaba, debía hacer mi máximo esfuerzo. Después de unas horas, en verdad me pareció muy extraño no escuchar a nuestros enemigos a la redonda, en verdad se me hacía muy difícil de creer que se hubiesen rendido, pero no encontraba ninguna otra explicación del porque no estaban acechándonos de cerca… Al expresarle mis dudas a Yuvén el me respondió… - Me temo, amada mía, que no es buena suerte ni fortuna el no escuchar al dragón sobre volando el área, estoy casi mas que seguro que regreso al reino de fuego para trasportar más guardias para podernos rodear fácilmente, después del incendio que provoco que el pueblo de Roután, pude contabilizar tan solo a tres guardi

