Tras darle un ultimo beso a mi dragón, el salió corriendo de nuestro escondite, con la intención de alejar a los guardias de fuego lo más posible de mí y así no pudieran relacionarnos, esperé unos minutos como el me lo pidió antes de salir y continuar buscando por mi hija. Toqué un par de puertas más, pero recibí la misma respuesta, estaba desesperada, quería tener a mi niña en mis brazos y poderla alejar del peligro, pero con cada rechazo, la idea parecía más y más lejana. El sonido de una especie de corneta resonó en medio de la oscuridad, al escucharla, mi corazón se oprimió tanto como si la ineludible verdad de su significado hubiese sido traducida directamente en mis oídos… ¡lo han encontrado! Tuve que hacer mi máximo esfuerzo para contenerme, y no salir corriendo hacia el origen d

