En la oficina de Ricardo reina el caos, las llamadas no dejan de llegar, las flores de felicitación desfilan a cada momento en su oficina para su supuesta prometida, Roberta siente que gano esta guerra, ya se ve caminando al altar. Ricardo cada vez que quiere arreglar el malentendido la termina regando más, ya que Roberta se encarga que la escena se vuelva a su favor, las infinitas fotos que ella ha mandado para que las publiquen, aunque se niega ante él, su objetivo está teniendo frutos. —Roberta cancela todo este show. —No puedo, cariño casémonos y a los meses nos podemos divorciar, dire que me fuiste infiel y todo terminara. —Estás loca, déjate de rodeos y cancela toda esta M**** —No lo haré, nuestros padres están ilusionados, es que acaso no quieres ser más exitoso, nuestras empr

