*57*

1570 Palabras

Don Julián esta solo en casa, recordando a su amada esposa fallecida, está sentado en su escritorio sosteniendo en su mano una fotografía donde aparece su esposa abrazándolo, y rodeado de sus hijos cuando eran unos infantes. —Mira a tus hijos mi amor, han crecido y ahora están en parejas, no sabes lo orgulloso que estoy de ellos, nuestra nena ya nos va a regalar nuestro primer nieto,  pero te extraño tanto que en este momento desearía estar contigo, te extraño tanto mi cielo, porque te fuiste tan pronto, dejando a este pobre viejo solo. —Señor, necesita algo más. —La encargada de la casa entro al despacho— —No, Cándida puedes irte a dormir. —En ese instante se agarró el pecho Cándida corrió hacia él preocupada— —¿Señor, que le pasa?  —Me duele mucho. —Se inclinó porque el dolor lo supe

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR