Me encuentro con Emily a fuera del bar para entrar juntas, el lugar está atestado de gente, pero nos gusta los tragos de este lugar, son los mejores.
- Cómo estuvo tu semana?- pregunta Emily iniciando la conversación.
- Lleno de trabajo, nene - le respondo en forma cariñosa. Noto que me mira, en forma de interrogativa, la miro buscando alguna respuesta pero ella solo me mira y sonríe.
- Qué?- reaccionó ante su silencio queriendo saber el porqué de su mirada.
- Veo que quieres cumplir tu misión, no es así?- dice Emily con su mirada de insinuación, sonrió abiertamente, no podía ocultarme ante mi mejor amiga.
- Obvio, vamos a ver quién podría ser la víctima - digo con emoción y Emily se ríe de forma dulce mientras su nariz se arruga un poco. Llega Nicole y Penélope con sus sonoras carcajadas que reconoceríamos a kilómetros, nos saludamos de beso, esta noche era especial, llevábamos semanas sin vernos así que tenía que ser una noche genial.
- Cuéntenos el chiste y no reímos juntas les parece? - digo con deseo de saber a qué se debe sus carcajadas.
- El practicante de la oficina, es muy torpe y le comenté a Nicole que a la vez es como un oso de felpa - dice Penélope secándose con sumo cuidado la esquina de posterior de su ojo izquierdo tratando de tener sumo cuidado de no estropear su maquillaje.
Yo le digo que torpe y oso de felpa no es una buena combinación a menos que sea realmente un oso no un hombre - dice Nicole mientras todas se ríen, menos yo.
- No es chistoso, dejen de ser malvadas- digo tomándome un trago de mi Margarita. Al final terminan su sesión de burlas y carcajadas, Nicole y Penélope piden sus bebidas.
- Okay, Chicas invite a unos amigos- dice Penélope, sopesando nuestras reacciones, nos mira a cada una, unas sonríe y otras gimen.
- Dime qué son guapos?- pregunto rápidamente no quería decepcionarme antes de tiempo, pero tenía que hacer la pregunta.
- Cuando las he decepcionado?- en respuesta, pregunta Penélope con una mirada asesina. Muestro mis manos en señal de paz.
- Está bien, solo pregunto- digo tratando de desviar su atención lejos de mí.
- No vez como se vino hoy? Dice Emily con una sonrisa ladeada en su rostro - ella quiere lograr su propósito, una buena follada – dice al final y juro que tenía que defenderme tenía mi punto así que lo saco a luz.
- En mi defensa – comento con convicción - solo es una follada, por Dios, no es algo que sea el fin del mundo – sus risicas demuestran que ella no lo ven así, al final dejo que piensen lo que quieran.
- Pues seguro tendrás lo que deseas - dice Nicole mientras mira a Penélope.
- Sí, claro que si - dice Penélope, con una risita, tengo un amigo que es Marine, él y sus amigos están en la ciudad y le dije si no estaba ocupado que nos reuniéramos aquí en el bar.
- Y que te dijo? – pregunta Emily y de inmediato me pregunto si no soy solo yo la que está necesitada de ser bien follada.
Me dijo - claro muñeca- responde Penélope con mirada coqueta - pero viene con unos amigos, hay algún problema con ello chicas? – pregunta Penélope buscando alguna respuesta negativa para lanzarse sobre su víctima y torturarla con deliciosas palabras que acabarían con su opinión en segundos.
- Por supuesto que no – Emily es a primera en responder, apoyando su respuesta, miro a Penélope y asiento con la cabeza, mientras bebo de mi copa, no me molestaba tener un batallón de Marines a nuestro alrededor, tal vez alguno estuviera disponible para ser asaltado en mi cama o en el maldito baño.
- Bien - dice Penélope mirando su celular - porque creo que ya llegaron – dice mientras se levanta de la mesa y va a la puerta principal para ir por ellos. Mientras nosotras, nos miramos y sonreímos con expectación.
Vemos que se viene acercando Penélope y de tras de ella un grupo de cuatro hombresotes, todos con cabello corto y una masa de músculo que cubre sus cuerpos, uno de ellos tiene las manos sobre Penélope, la muy perra, coquetea con él, este hombre la tiene abrazada por la espalda, le susurra algo al oído y ella sonríe y se sonroja cual colegiala de instituto, nunca la había visto así, con ningún hombre, pero este no es un hombre cualquiera, por Dios, es un Dios en la tierra que puede cumplir con todas tus fantasías.
Todos nos saludan y se presentan, pero se me olvidan los nombres de todos, cuando llega el último Marine por presentarse dejo de pensar coherente mente, oh. Dios. Mío. Qué es este hombre? de dónde salió con su mirada verde tan penetrante como una navaja, hombros anchos, 1.90 m de altura, rubio y manos.... Perfectas, mi mente viaja y me imagino como ésas manos recorrerían mi cuerpo, sopesarían el peso de mis pechos....me digo a mi misma "para" dejo esos pensamientos para después, cuando llega el momento para saludarnos nos extiende s mano para darle un apretón y un beso en la mejilla, llega a mí y en el momento en que nos apretamos la mano, siento electricidad recorrer mi cuerpo y esa corriente de energía va directo a mi coño, siento su mirada en mí y... un calor que se propagaba por todo mi cuerpo, le sonrió amablemente y trato de soltar mi mano, pero aún la tiene agarrada, no ha alejado su mirada de mí y es allí donde comienza mi control hacia lo que siento, tal vez después de todo esta noche, me iría sola a casa.
Su nombre es el único que no olvido y eso me cabrea, Luego de unos segundos, el Marine Logan Anderson, suelta mi mano, pero sentía la necesidad de que volviera a tocar mi mano o mejor dicho todo mi cuerpo, realmente tenía unos manos perfectas y bellos dedos largos, oooh lo que podría hacerme con sus dedos.
Sacudo mi cabeza para tratar de alejar de nuevo mis pensamientos de ser follada por los dedos del marine, pero me percato que no ha dejado de mirarme e involuntariamente me ruborizó y.... un calor golpe mi cuerpo, maldita sea, me siento mojada, muy mojada y solo por su mirada y el contacto de su mano con la mía, como pudo lograr eso sin realmente tocar mi coño?
- Bebí demasiadas Margaritas, así que me disculpó y voy al baño – digo mientras me levanto tenía que hacer otra cosas, así despejó mi mente y me alejo de tanta atención que tiene este Marine en mí, nunca había estado tan callada en una reunión con mis amigas, pero la presencia de este hombre me comió la lengua y no puedo decir ni mu. Ya en el baño, respiro, pienso que es una estupidez sentirme así, por Dios, es solo un hombre y creo que me siento así por el hecho de querer follar, aunque realmente, no lo voy a hacer con ese marine, definitivamente no, me está intimidando el muy idiota. Salgo del baño y tropiezo con una pared de músculo.
- Oh disculpa, no era mi.....- digo mientras levanto la mirada sola para quedarme de piedra, es el marine, me mira y sonríe de medio lado.
- Estás bien, nena? - Me pregunta Logan con su verde mirada tan penetrante y su sonrisa coqueta de medio lado, quedó hipnotizada por su voz y su mirada, sacudo la cabeza y trago duro.
- Si... Claro, estoy bien, porque no iba a estarlo? - trato de responderle lo más despreocupada posible.
- Eres hermosa debes de tener cuidado hay hombres que no son caballeros pero si son unos gilipollas - dice mirándome a los ojos, me carcajeo y respiro para responder.
- Ya soy grande para defenderme y ver por mí misma, no crees? - digo mientras me recupero de la risa
- No está por demás que haya alguien que haga respetar a una dama - dice cruzándose de brazos haciendo que los músculos de su pecho se marcan y aún con su camiseta negra todo se ve más grande. Trato de respirar suavemente para que no se me note el jadeo que estaba a punto de salir de mi boca, trato de aparentar calma cuando estaba agitada y casi febril.
- Gracias por ser tan caballeroso, pero no es necesario - paso por un lado de él tratando de alejarme, de aquella tentación, cuando siento que alguien me toma de la muñeca y me jala a la pista de baile.
- Bailemos - dice Logan con tono tranquilo y despreocupado, me toma por la cintura con sus grandes manos, haciendo que definitivamente me agite e intente soltarme de su agarre.
- Qué haces, suéltame? - Lo enfrentó y sus párpados están entrecerrados y sus labios se curvan formando una sonrisa, esta actitud de Casanova y caballero me mata, mis labios están entreabiertos y Logan los mira, paso mi lengua por mis labios secos y él junta sus cejas.
- Espero que hagas eso, solo cuando esté yo - dice Logan dejando de mirarme mis labios para pasar por mis ojos, me sonrojo ante sus palabras.
- Eres muy convencido y no puedo prometer tan cosa, me puedes soltar? Le digo forcejeando en vano. Se acerca a mi oído lentamente puedo sentir como inhala y exhala mi perfume.
- Pídelo bonito - dice Logan como un susurro haciendo que me estremezca de pies a cabeza y sé que él lo puede sentir, al tener mi cuerpo muy pegado al suyo, puedo siento su calor a través de su ropa, es un calor que me sobrepasa me excita y pone más cachonda de lo que ya estoy.
Por favor me puedes soltar?- digo como un susurro mitad jadeo, tan suave que solo él puede escucharlo, escuchó una risita de su parte y luego siento que mis piernas se vuelven gelatina cuando muerde el lóbulo de mi oreja, no creo poder controlar mis sonidos por lo que muerdo con todas mis fuerzas mi labio inferior, suprimiendo mi jadeo y posiblemente un gemido, deja un beso en mi cuello haciendo que me estremezca de pies a cabeza, al final me suelta pero al alejamiento no dura mucho toma mi mano arrastrándome por la pista mientras nos dirigimos a la mesa, tiro de mi mano y me siento en mi silla
- Donde estaban pequeños diablillos?- dice Nicole con su sonrisa malévola, la maldita se ganaría luego mis palabras llenas de veneno.
- Estábamos bailando un poco- dice Logan con un semblante serio queriendo dar a entender que no respondería más preguntas, gracias a Dios no preguntan más y continuamos la noche hasta bien entrada la noche, terriblemente estuve toda la noche mojada, por la actitud de este hombre lleno de músculo como un guerrero, pero sentía demasiada atracción por este hombre y eso solo significa problemas así que trate de estar lo más alejada posible de él y ya al momento de despedirnos solo tome un taxi me despedí de las chicas, hice adiós con la mano y me fui, miro por la ventana trasera del taxi y pude ver la cara del marine y era todo un maldito poema, no estaba nada contento de haberme ido así, sonrió para mí, suspiro y solo deseaba llegar a la casa tomar mis juguetes y darme placer en nombre de él que más podía hacer, era una auto saboteadora y tenía que vivir con ello.
- Ohh siii.... Dije - llegando al orgasmo número cuatro, luego del uso profesional de mis juguetes y me dormí.