CAPÍTULO 5 - ABRIL

1095 Palabras
Es domingo en la mañana y recuerdo el estúpido beso que me dio ese idiota, no sé porque me dejo tan descolocada y pensativa ese beso, estoy caminando por Central Park y mi cabeza sigue con esas imágenes una y otra vez pasan por mi cabeza y es como si fuera una película y pasa repetidas veces una y otra vez, tengo que dejar de pensar, así que decido pasar por las librerías y comprar algunos libros que he estado buscando, seguro los encontrare, pongo el celular en silencio, no quiero que nadie me moleste hoy. Llego a la librería número uno de mi lista y voy directo al están de libros de literatura erótica, pero no encuentro lo que estoy buscando, mi libro esperado, dejo esa librería y sigo con otra en mi lista, solo por un momento siento que alguien me sigue, me doy la vuelta pero no veo nada, tal vez es una estupidez, continuo mi camino hacia la siguiente librería, apenas le encuentro voy directo a lo que busco, encuentro un libro con buen material para trabajar, voy a la caja registradora y pago el costo del libro, agradezco y salgo a la calle, debo continuar mi camino hacia la otra librería, encuentro la próxima y hago lo mismo que las anteriores, estoy tan absorta en encontrar lo que estoy buscando que no me olvido del resto, del tiempo y de la gente, estoy leyendo el prólogo de uno de los libros cuando escucho aquella voz. - Así que aquí estas? - escucho aquella voz tan cerca de mí, que siento como pasa por mi cuerpo un escalofrió, me doy la vuelta rápidamente y miro el bello rostro que está en frente de mi con una estúpida sonrisa que hacer chorrear mis bragas. - Que haces aquí? - pregunto casi como un susurro, JODER, este hombre me perseguía como la una enfermedad - Estaba buscando un libro - Cual es el mejor? - pregunta y entonces me doy cuenta que me estaba siguiendo. - Me estabas siguiendo, porque eso es aterrador - digo y me doy la vuelta dejando lo ahí parado. - Porque no, quería verte y no tengo tu número de celular, ahora, porque no dejas que te invite a tomar un café? - pregunta mientras voy y pago el libro que quiero y sin mirarlo hablo, temo que si lo miro, lo mirare como una tonta necesitada. - Bueno pues te informo que estoy muy ocupada -digo y apenas pago trato de escapar. - Déjame acompañarte, dice y entonces lo miro y lo que me temía mi coño iba a empieza a dolerme por querer sentirlo. - Porque insistes tanto? - pregunto porque es un maldito marine y se cómo son, solo quieren follar y yo también, pero con el tengo un estúpido problema. - No voy a lastimarte, solo quiero salir a tomar un café - dice y no le creo ni mierda, es un marine. - Es mejor que no, déjame salir - digo y entonces evita mi salida de nuevo. - Solo un café, está haciendo frio y haz caminado mucho - dice y entonces abro mi boca con evidente sorpresa. - Ósea que si me seguías, eres un maldito loco - digo y empiezo a moverme para evitar que me toque. - No voy a decir que no – gruñe mientras me toma del brazo tan fuerte que no puedo evitar en chillar, me saca de la librería y empieza a caminar conmigo, mientras que yo prácticamente corriendo tras de él. - Espera! – chillo pero no para, solo sigue caminando. - Eres una niña mala Abril, me evitas a toda costa - dice mientras nos movemos al otro lado de la calle y veo una camioneta Ford negra grande, le quita el seguro y caminamos hasta el lado del copiloto. - A donde me llevas idiota? – escupo mientras trato de zafarme de su agarre, pero no tengo tiempo de nada más, porque me estruja con su cuerpo mientras que mi cuerpo se apoya contra la camioneta, entierra su rostro en el hueco de mi cuello y trago duro, lleva su rostro tan cerca al mío, que pienso en que tal vez me va a besar, otra vez como en la cocina. - Voy a llevarte a casa, este no es un lugar para un mujer como tú, te pueden hacer daño - susurra solo para mí, por un momento me doy cuenta que estoy jadeando por aire, nuestros labios están a centímetros y así de la nada mi auto control se rompe y lo beso, lo escucho gruñir, sus manos están en mi cintura, puedo sentir como acaricia la piel que se ve al borde de mi camisa, sus manos se aventuran más hacia allá y toca la piel de mi espalda, me aprieta a él como si necesitara mi cercanía, gimo cuando Logan profundiza más el beso, están buen besador que me hace querer más y mucho más de él, mis rodillas parecen gelatina, si no me tuviera contra su cuerpo, me habría ido al piso, su lengua me obliga a abrir más mis labios y yo solo acomodo nuestra posición y lo dejo entrar en mí, como una invitación para continuar, siento una presión en mi abdomen bajo y así me doy cuenta que esta tan malditamente excitado como lo estoy yo, siento que nuestra ropa está estorbando, está impidiendo que lo sienta piel con piel. Logan deja de besarme y apoya su frente contra la mía, inhalo y exhalo tratando de normalizar mi respiración, me restregó contra él y puedo escuchar que se tragó un gemido, no puedo creer lo que yo misma hago, pero si no lo hago me arrepentiré. - No hagas esto aquí, joder, me vas a matar - dice y entonces sus manos me agarran fuertemente las caderas, casi hasta el dolor, me gusta saber que le hago perder la razón, escucho como toma iré y me suelta, abre la puerta y me mira como si le doliera soltarme, como si quisiera follarme duro aquí mismo, lo sé, extrañamente quiero que también lo haga, trago fuerte, porque estoy más que mojada y preparada para él. Tal vez y solo tal vez perdí la razón, pero vamos a ser sinceros y no vamos a mentir, quiero ser jodida, realmente jodida por ese hombre, quiero que me folle como si no hubiera un maldito mañana, pero temo que me va a gustar, porque si folla como besa, lo voy a querer en mi cama todos los días.
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