El calendario sigue su curso, Rodrigo y Violeta se concentran en su felicidad sin dejar que ninguna sombra la opaque. Por su parte, Renato y Bárbara se encargaron de mover todas sus influencias para encerrar a Olivia en prisión por veinticinco años, que es la pena máxima estipulada en el país, sin posibilidad de libertad condicional, ni reducción de pena. En los días siguientes al alta médica, Ricardo intentó ser una carga para la pareja, pero Bárbara con gran temple acabó con su plan. Aún recuerdan ese momento como si acabará de ocurrir: El más joven de los Amaya, desde la silla de ruedas, miraba con expresión abatida a su padre y a Violeta. —Ahora que soy un despojo por su culpa, lo menos que pueden hacer es ayudarme— Habló dando claras muestras de una estudiada vulnerabilidad —lo idea

