Regresé al salón principal y la primera persona a la que vi fue Catalina, esperaba sentada en uno de los elegantes sillones con su atuendo perfectamente diseñado al cuerpo, al verme se sobre saltó un poco, seguramente recordando nuestro último encuentro y cómo culminó. Levanté el rostro dignamente para mostrarle mi seguridad -¿Qué haces aquí? De verdad que no conoces la vergüenza- renegó -Vine con Robert a hablar con los reyes, sé que te mata la curiosidad, temes por tu corona, que bueno que lo haces porque aunque la corona es lo que menos me interesa, Robert y yo nos quedaremos juntos- alardeé -Pareces muy segura querida, creo que ninguna de las dos se quedará con él, menos ahora que aparentemente le ha surgido un bastardo, investigué y las normas del reino estipulan que el primer her

