Capítulo 8: Pruebas

961 Palabras
      Philip seguía recordando como Kris desapareció en tan solo unos segundos. Él estaba seguro de que lo había visto, incluso llegó a cuestionarse porque nunca ha estado drogado o tener alguna enfermedad mental. Aquella situación lo tenía muy preocupado porque no podía decir eso a su jefe, lo catalogarían como un desquiciado solo había una solución y era ir a la casa pero debía al menos saber la dirección exacta para poder llegar hasta allá. La cuestión era la siguiente, debía revisar los expedientes y al menos tomarle una foto sin que nadie se diera cuenta.  La impaciencia lo estaba consumiendo movía rápido su pie. Abrió la gaveta de su mesita de noche y sacó un encendedor incluyendo también un cigarrillo, se llevó a la boca y lo encendió tras varios minutos consumiendo el cigarrillo se detuvo y lo apago. Nunca había fumado en toda vida, de dónde demonios había llegado esos dos objetos su casa siempre estaba cerrada con seguro. Algo sucedía con su persona y también en el entorno, necesitaba una explicación pero nadie podía dársela porque solo él lo estaba viviendo y sería muy difícil contárselo a una persona de su confianza.  El sueño donde apreció a Kris y a las otras personas que estaban dentro de la casa le causaba cierto miedo e interés, sus sueños siempre habían sido turbios pero a diferencia de este era algo más real como si estuviera allí en la casa. Su abuela siempre le decía que los sueños mostraban la realidad que el mundo real ocultaba, pero siendo franco sus compañeros lo tomarían como burla y quería evitarse un mal rato. Estaba en una disyuntiva si ir a buscar la dirección o quedarse sentado en la cama esperando que el caso fuera cerrado, suspiro y se acostó viendo el techo tratando de tomar una decisión sabia.   Transcurrieron unos cinco minutos y tomó la decisión correcta. Sacó una maleta de su armario y escogió más o menos la ropa que llevaría al menos dos días aproximados, la preparo rápido para luego tomar su chamarra negra y colocarsela. Solo le faltaba un destino más para ir y era la comisaría, cerró la puerta de su departamento bajó por el ascensor mientras esperaba llegar al piso indicado las luces comenzaron a parpadear un par de veces. Le pareció un poco extraño, sentía la necesidad de ver el espejo como si algo allí lo estuviera llamando justo al momento que iba hacerlo llegó a su piso destinado. Lo que no se dio cuenta era que allí estaba Kris, su alma estaba anclada a él solo que Philip aún no se daba cuenta de aquello.  Un ligero viento rozó su cuello causando que se estremeciera un poco, volteó para ver de qué se trataba pero no había nadie solo el ruido de la ciudad emitía. Suspiro y se metió en su auto se quedó pensativo presentía como si algo o alguien lo estuviera llamando a cántaros, Philip desconocía algo y era que él podía sentir las energías de algunos espíritus mayormente era en sueños su abuela fue la que tuvo ese don, en ocasiones sus padres no les gustaba que ella le tocara ese tema porque era un niño muy pequeño y no entendería nada de lo que ella le hablaría.  Era un don que pasaba de generación en generación solo muy pocos lograron dominarlo, él estaba en la primera etapa en la que lograba sentir las energías pero no podía ver a quien tenía delante. Encendió su carro y tomó rumbo a la comisaría, solo le demoraba unos quince minutos en llegar tenía la esperanza de que el comandante Taylor cambiara de opinión sobre el caso de los amigos, no le gustaba dejar nada inconcluso y más si se trataba de una desaparición. Su celular recibió una notificación y era el comodante le preguntaba qué en dónde se encontraba, solo leyó lo que decía pero no le respondió. Quería dejar en espera a Taylor, él no debía saber que iría para allá porque podría ser un obstáculo en su objetivo.  Estacionó su auto un poco alejado de la zona para que ningún compañero viera su auto, logró ingresar con éxito en las instalaciones al parecer era un día de descanso porque no logró ver a nadie conocido, el cuarto de los expedientes estaba justo a tres pasos de la oficina del comodante Taylor. Se quedó un momento parado en la pared que separaba ambos lados vió de reojo si él estaba dentro de su oficina, las luces se encontraban apagadas no estaba grito por dentro como acción de alegría y prosiguió al cuarto. Abrió la puerta encendió las luces y comenzó a buscar, le tomó al menos unos diez minutos lograr conseguir el expediente al encontrarlo en la carpeta había un sello rojo que decía “Caso cerrado” una gran molestia lo invadió pero no había tiempo para reclamos, debía tomarle una foto a la dirección exacta de la casa, ojeó rápidamente algunos papeles y logró conseguirla.  Lo que ignoro fue una nota que decía:—En el camino se perdió contacto con Sanchez y Ainsworth, se recomienda no ingresar a la zona, ninguno de los dos ha regresado—Cerró la carpeta, la metió en el archivero y cerró rápidamente. Él tenía una ruta secreta que nadie conocía y la salida daba directamente a una esquina donde se encontraba eso le ayudaría a acortar el tiempo. Cerró la puerta y una voz conocida para Queen logró escucharla, sin duda era el comandante, corrió lo más rápido que pudo. Tuvo éxito y logró zafarse de aquel encuentro inesperado, ya tenía todo para irse ahora nadie lo detendría porque de alguna manera u otra traería a los muchachos sanos y salvos.  —No desesperen, voy en camino—habló mientras salía de la ciudad.
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