Nuevamente en el pasado La mesa estaba completamente preparada incluyendo el vino más viejo que tenía Florencio guardado, José María y su madre estaban completamente sorprendidos por el cambio de actitud de Florencio era muy raro verlo sonreír y más de aquella forma que lo hizo. Era un poco atemorizante porque su sonrisa era completamente fingida. Hicieron caso omiso a lo que hizo y prosiguieron a sentarse a la mesa la cena y su decoración realmente lucían espectacular, se sabía que Florencio en cualquier momento podría preguntar por la hija de los Carrasco así que sin más preámbulo preguntó por la muchacha. —Pensé que su hija vendría también, pero solo veo a su hijo—le habló al señor Dionisio. —¿Hija? Nosotros no

