Desde aquel día me sentía mejor conmigo misma y aunque era inevitable no pensar que Zaíd había hecho esto solo por lastima y que en realidad no era bella ,intentaba mantenerme positiva, para mí era muy difícil creer lo contrario, llevaba tantos años escuchando y pensando que horrible y débil que ya me había acostumbrado a escucharlo (aun así dolía escucharlo cabe aclarar) no podía creer que era hermosa de un día para otro, esto era un trabajo que debería hacer día a día ; era demasiado patética en ese sentido siempre me dejaba llevar por lo que decían los de mí. En estos momentos me encontraba en la escuela viendo como Zaid jugaba baloncesto. Él era muy bueno jugando, en cada paso que daba se veía la dedicación en sus ojos, él amaba lo que hacía y yo amaba verlo hacer lo que amaba, era

