CAPÍTULO 24

873 Palabras

Zaid seguía abrazándome con todas sus fuerzas, como si la vida dependiera de ello, sus brazos me hacían sentir cómoda conmigo misma, protegida, amada. Estar en sus brazos me hacía pensar que nada malo pasaría nunca si él estaba conmigo, abrazándome y amándome. Deseaba que sus brazos nunca dejaran de abrazarme, amaba el calor que emanaba sus brazos pues cada día que pasaba sentía como la temperatura de mi cuerpo bajaba era odioso pues tener frío cada segundo de tu existencia era difícil.   -” quiero que me beses”   Demande con un hilo de voz quería sus labios sobre los míos, amaba sus labios casi tanto como a él. Dios todo esto era tan raro, hace unas semanas el hacia mi vida un infierno y yo lo “odiaba y despreciaba” (aunque en el fondo muy dentro de mi algo sabía que no era así) y ahora

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR