Los días pasaron y con ello mi estadía en aquel cuarto mohoso. No me arrepentía de la decisión que había tomado ese día pues ahora Zaíd se comportaba como todo un caballero. Cuando tenía la oportunidad iba a visitarme y de vez en cuando me llevaba un regalo, todo estaba medianamente bien; No podía decir que todo estaba de maravilla puesto que a veces recordaba a mis padres o había momentos en los cuales me llenaba de dolor y pensamientos malos llegaban a mí sin embargo tampoco estaba mal, puesto Zaíd alegraba mis días aquí, me hacía reír y olvidar todas aquellas cosas malas. hoy por fin me darían de alta, ya no aguantaba un día más encerrada en estas cuatro paredes, ahora tendría que volver a trabajar en la casa del alfa, pero esta vez sería diferente o eso me había prometido Zaíd ya no h

